*** Sedatu y el gobernador de han burlado de nosotros; acusan damnificados de Ingrid y Manuel
Bernardo Torres/API
Reportero
Chilpancingo, Gro. 30 de Noviembre. (Síntesis de Guerrero). – Más de 250 familias damnificadas por la tormenta tropical “Manuel” y el Huracán “Ingrid”, asentadas en el campamento de Xicaixtlahuac, municipio de Chilapa desde hace cuatro años, acusaron que la Secretaría de Desarrollo Agrario Territorial y Urbano, y el gobernador del estado, Héctor Astudillo Flores, sólo se han burlado de ellos.
307 familias y un total de más de mil habitantes, provenientes de las comunidades de Tierra Blanca, Tres de Mayo y San Marcos Majada de Toro, que fueron declaradas por el Centro Nacional de Prevención de Desastres (CENAPRED), como zonas de alto riesgo en 2013.
“Ya van cuatro años, en que hemos acudido con los gobernantes, y que han comprometido a construir las 307 viviendas, pero pues hasta ahora no ha habido ninguna respuesta favorable, y hasta ahora sólo se han construido 57 viviendas, que ya están habitadas”, refirió uno de los pobladores.
Señalaron que ya están cansados de andar tocando puertas con las autoridades, durante más de tres años, les dan fechas y fechas que se han ido convirtiendo en años, pero de su reubicación no hay nada concreto.
Uno de los primeros compromisos, había sido que la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) construiría las primeras 50 viviendas, y el resto del fraccionamiento quedaría cargo de la Secretaría de Desarrollo Agrario Territorial y urbano (Sedatu) y la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI).
“Sedatu hizo sus 50 viviendas, pero pues ahí se quedó, ya no hubo nada, pero el otro programa eran otras 50 de manera inmediata, de las cuales sólo hicieron las plataformas, pero hace más de dos años la construcción está abandonada”, expuso.
Los damnificados se plantaron la tarde de este miércoles en la explanada de la Puerta 3 de Casa Guerrero, donde tiraron las vallas colocadas por la Policía del Estado para evitar el ingreso de protestas.
Su intención es dialogar directamente con el gobernador, Héctor Astudillo y autoridades federales, toda vez que con el delegado, José Manuel Armenta Tello se han agotado las propuestas, fechas y plazos, y simplemente las constructoras no llegan al campamento para reiniciar la construcción de las casas.
Desde el paso de los fenómenos meteorológicos, las más de 250 familias, siguen viviendo en chozas de lámina de cartón, que han recubierto con plásticos o con restos de madera, sin contar con ninguno de los servicios básicos, como; Agua potable, luz eléctrica o drenaje.
Otro grave problema es en el sector educativo, donde unos 20 o 30 niños deben tomar clases en espacios de tres por tres metros, en condiciones antipedagógicas, soportando las inclemencias del tiempo.
Al no ser recibidos por ninguna autoridad, los damnificados de las tres comunidades determinaron plantarse al exterior de la Residencia Oficial Casa Guerrero, por tiempo indefinido, hasta que haya respuestas concretas por parte de los dos órdenes de gobierno. (Agencia Periodistica de Investigación)