Memoria Costeña: Coahuayutla

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“Ordenamos a nombre de nuestra majestad a los excms. señores reyes y príncipes a los excms. srs. virreyes de esta Nueva España los excms. señores capitanes generales de los reales ejércitos de su majestad los señores duques marqueses ricos cónsules escuderos cancilleres reales a las reales audiencias gobernadoras a los srs presidentes regentes gobernadores jueces letrados fiscales oficiales reales alcaldes mayores y menores y demás justicias competentes y ordinarias cumplan y den cumplimiento a lo así mandado.

En nombre de su majestad que los conquistadores con autoridad hicimos escribir el dos de noviembre de mil quinientos treinta y un años los excms. señores conquistadores y descubridores de este pueblo del cabildo y regimiento el señor capitán general don Pedro de Alvarado el sr. Dr. don Alonso de Ávalos el alcalde mayor don Francisco de San buenaventura […] el cura de almas bachiller don Juan Fernández y sucesores de esa Nueva España se llamará Coahuayutla siendo el nombre de su gentilidad Cayuca y su cacique llamado gobernador calusiac bautizado se llamó Agustín Juan que se ordena en nombre de su majestad conseguimos esta real merced de terreno sierras y montes a estos nativos naturales como pobladores antiguos como consta su pueblo viejo que llaman Cayuca y queremos que asentada la paz con los caciques señores y pobladores de este pueblo procurando los conquistadores adelantados y capitanes que se sujetan los indios y los reverendos `padres catequizadores prediquen el evangelio de Jesucristo con la mayor solemnidad y caridad que puedan […] enseñándoles con prudencia y descripciones […] usando los medios más suaves que parecieran para aficionar a los indios que quisieran ser enseñados y bautizados sin reprenderles sus vicios ni idolatrías causándoles mal alguno ni daños perjuicios ni vejaciones en sus personas familias e intereses para que no se escandalicen ni les cause extrañeza la doctrina cristiana enseñándoles primero y después de instruidos se persuadan a que de su propia voluntad dejen a lo que es contrario a nuestra fe  católica y doctrina evangélica”. […]

La interpretación histórica nos enseña que no siempre la imposición de lengua, cultura y religión tuvieron las características de coerción, presión y/o chantaje, sino que eran motivados por la invitación de los mismos religiosos que promovían la fe cristiana en toda América. Lógico es pensar que, primero las resistencias de los indígenas a abandonar su cosmogonía era un factor impensable y contrario a su visión del mundo y, posteriormente, el choque cultural fue brutal y desquiciante para los pueblos originarios, por lo que el proceso de catequización fue lento pero persistente hasta conformar una sociedad criolla inclinada ya a los cánones católicos.

Pero se sigue la síntesis y el análisis de este valiosísimo documento.

“Mandamos como superior autoridad entender este artículo que autorizados conforme a las facultades de justicia queda en posesión de sus terrenos sierras fragosas montes y aguas reconocidos sus linderos que adentro de sus límites encierran tierras de labranza agricultura y pastos para agostaderos de sus muebles y ganado perteneciente ahora para siempre por derecho a la servidumbre y perpetua posesión de los naturales de este pueblo.

Por el presente instrumento consta que les constituimos todo el poder de hechos y facultades legales de fuerza para que con él justifiquen los indios su propiedad sin variedad de circunstancias ni límites de tiempo.

Mandamos a la justicia que si se turbasen sus tierras se las restituyan los sucsesores las entregan a la propiedad de los indios y que guarden que los españoles no les quiten sus tierras ni se las turben conforme a las reales ordenanzas y leyes de su majestad que tratan de las posesiones de tierras de las pacificaciones de las concordias de las medidas de repartimientos en indios y españoles y de posesiones perpetuas de indios en conformidad con su real cédula expedida en Madrid el diecinueve de mayo de mil quinientos veinte y cinco”.

La documentación referida indica que, al menos en la letra y en la legislación, se contemplaba el respeto para las etnias, que sobreentendido está, eran los posesionarios legítimos de sus regiones hasta la llegada de las huestes europeas.

Esta normatividad se fue inclinando a repartir tierras comunales que perduran hasta nuestros días y para que sus poblaciones no sufrieran las arbitrariedades que se multiplicaban en todo el virreinato, previendo el autoritarismo y el ultraje de los españoles y caciques que quisieran despojar a los indios de sus tierras de labor… Por lo que se sigue en esta crónica virreinal.

“ … quedando de asiento en un lugar bajo al centro una abra o cañada de cerros en un lugar cómodo y tener nacimiento de ojos de agua dulce de buen sabor para beber que tiene libre uso y abastecimientos de estos pobladores y tener perpetua posesión de sus terrenos tierras y montes corrientes de ríos y tierras de labranza y cultivo fundando el caserío de su pueblo en un lugar bajo fuese el centro de una cañada donde está mejor y tiene la ventilación de los vientos se conserven y se perpetúen estos naturales sin daños de los españoles ni maltrato de las justicias antes bien los animen atención que tengan en conocimiento de dios nuestro señor y con el amor y voluntad sean vasallos nuestros.

Todos estos naturales pobladores naturales de pueblo Coahuayutla con sus familias hombres y mujeres que se han catequizado universalmente gocen del admirable beneficio de la redención”.

Desde el punto de vista de la forma legal este documento revela con prestancia, la acertada situación y contexto que se observaba en el diario acontecer, pues es sabido de todos que si bien los españoles eran creyentes confirmados no dejaban de tener arbitrariedades y despojos para los indígenas americanos, sin olvidar que la creciente propuesta católica, no dejó de proponerse y promocionarse hasta la actualidad.

Y sigue…

“… mandamos y ordenamos en nombre de su majestad con la autoridad de la justicia cabildo y regimiento que de la moxonera esquina del cerro de la campana corre su medida de reconocimiento a la orilla de la vega de la corriente del río grande del balsas corre su corriente del norte al sur por este viento es la división de los linderos que hace sujetar a unos y otros límites la vega de la corriente este río grande del balsas en que pasaran los transitantes este río también se crían en él variedad de pescados de toda clase de peces y sus pesquerías los hacen primero los colindantes y todos los moradores corre el río  y del lindero se aparta al sur y su línea se dirige al cerro de la goleta donde construimos una moxonera de calicante en señal de momento esquina poniente y sur sobre la sierra de la Goleta al poniente de este lindero tocarle a estos naturales contra sus linderos contra la corriente del río grande del balsas sujeto a esta corriente los pobladores de San Agustín Coahuayutla queda este lindero sin litigio ni con indios ni con españoles bajo su pena de restitución a favor de estos indios.

Y aquí el tejido es fino y claro, pues quedan totalmente deslindadas las tierras comunales que les correspondieron a los indígenas bajo el concepto español, sin dar un ápice de posibilidades de que pudieran ser despojados legal o ilegítimamente, bajo la indicación de que si así fuere, les serían restituidas sus posesiones sin mediar proceso alguno.

Ahora pasamos a un dato incontrastable que llena de historia y belleza a la comunidad costeña.

“En nombre de su majestad cabildo y regimiento el adelanto capitán general don Pedro de Alvarado (y otros seis miembros oficiales y titulares) del orden de Santiago del consejo de su majestad que fundaron este pueblo con autoridad y acierto perpetuo para todos los tiempos los pobladores en presencia del cabildo y regimientos en manos de su cura y capellán del ejército sr. don Juan Hernández hicieron juramento y voto de tener y recibir  al glorioso señor San Agustín obispo doctor por patrón de su pueblo Coahuayutla sacaron el estandarte con pendón y acompañamientos de su pueblo haciendo sus fiestas y regocijos unos y otros intentaron ostentar sus bizarrías con vistosas galas siendo los príncipes los caciques adornados de mantos de mano telas curiosas pieles y plumeros de variedad de colores con debida demostración confirmaron en obediencia por pífanos y atabales tambores clarines y cítara en tan crecida asamblea siendo los fundadores que fundaron este pueblo de San Agustín Coahuayutla su primer alcalde ordinario fue su gobernador y cacique Agustín Juan regidor Andrés Miguel  mayordomo del rey Marcos Pascual cuerpo de comunidad e  hijos del pueblo  Juan Julián Bernardino Pascacio  Macario Roque Jacinto Marcos Paulino Martín de los Reyes Florencio de la Cruz Baltazar Juan Nicolás Francisco Ignacio Diego Inocencio Inés Máximo Sebastián Fabián Jacobo Marcelo Norberto Hilario Ignacio Gregorio de la Trinidad Prudencio Irineo Teodosio Juan Pablo Fermín Matías Cipriano Patricio Ciriaco Sancho Juan Antonio Tadeo Cornelio Luis Calixto Pastor Quiterio Espíritu mayordomo de la cofradía de comunidades de indios”…

Qué hermoso planteamiento y especial documento nos dejan los escribanos españoles, sobre una descripción inigualable del estado socio-cultural-religioso que recoge las preseas más impactantes de esta historia regional, como se puede apreciar con claridad y regocijo.

Y en el cierre de esta edición, se cita el colofón del documento.

“En el nombre del señor emperador don Carlos V yo el insigne conquistador Hernán Cortés […]  es de nuestra voluntad y justicia el excmo. virrey Antonio de Mendoza y que por autoridad que para el todo ello tenemos aprobación y confirmación legal y mandamos bajo pena de crimen de lossa majestad de alta traición que todos los demás géneros de comisión y castigo según el rigor de las leyes a todo lo cual serán sujetos todos los que tratasen robasen tierras y destruyan moxoneras o los linderos de esta merced […] hemos constituido el poder y bastante autoridad con poder del presente original firmado de nuestra mano en real y pleno testimonio de verdad en nombre de su majestad Hernando Cortés una rúbrica por ausencia del virrey el excmo Antonio de Mendoza lo afirma por mandato de la real audiencia gobernadora Benito Blancoas una rúbrica licenciado Matías Guevara Alarcón una rúbrica Paulino Gil de Cevallos Gutiérrez una rúbrica hago mi signo de testimonio de verdad Juan de Velasco Valdez una rúbrica escribano real del rey nuestro señor su majestad por la copia Felipe Sosa”.

Nuevamente se puede comprobar el valioso contenido filosófico, legislativo, histórico y humanístico que proyecta el dictamen de posesión que otorga Cortés hacia los naturales indígenas de la sierra de Coahuayutla, muy independiente de si se cumplió a cabalidad, medianamente o no.

Y en el tejido fino de la historia, se puede asentar que… El 29 de noviembre de 1880, de acuerdo a la Constitución Política del Estado Libre y Soberano de Guerrero, se reconoce a Coahuayutla con categoría de Pueblo.

En 1988 se modificó la denominación del municipio de Cuahuayutla (sic) de Guerrero por el de Coahuayutla de José María Izazaga.

Así reza la historia de nuestro pueblo, entre una raza europeizada y otra sangre de orden indígena, pero aunque se tendría que reconocer que tarde o temprano este encuentro de razas habría de sucederse, y que indiscutiblemente a los pueblos originarios americanos les asistía la razón de génesis. (Desde el hermoso “lugar de mujeres”. Raúl Román Román, El Indio de Iguala).

 

 

 

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