Chilpancingo, Gro., octubre 24 del 2016 (IRZA).- Un grupo de integrantes de la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (UPOEG), de Bruno Plácido Valerio, respaldado por “hombres de la Sierra” fuertemente armados, ingresó la madrugada de este lunes a la comunidad de El Ocotito y atacó a balazos las bases e instalaciones del Frente Unido para la Seguridad y el Desarrollo del Estado de Guerrero (FUSDEG), que encabeza Salvador Alanís Trujillo.
Las tres primeras acciones ocurrieron a las 1:30 de la madrugada en las instalaciones del FUSDEG y después -a las 4:40 – en calles y viviendas de siete colonias del pueblo, sin que se registraran ni heridos ni muertos, informó el consejero de ese grupo, Silvestre Plancarte Mondragón.
Lo anterior fue considerado por el dirigente del FUSDEG como una situación “espantosa”, en un intento de controlar la zona para el trasiego de droga, de lo que les había advertido que ocurría Martín Maldonado del Moral, subsecretario de Asuntos Políticos del Gobierno de Guerrero.
La versión de Silvestre Placarte Mondragón, entrevistado en El Ocotito, refiere que desde el viernes pasado la UPOEG y un grupo de sujetos armados de la Sierra, encabezados por un hombre que identificó como Marco Antonio Salgado Pineda, alias El Carioca, intentaban entrar para tomar Petaquillas por la fuerza, mismos que se apostaron en el puesto de control de Palo Blanco.
El viernes en Palo Blanco, “cuando iban nuestros compañeros (del FUSDEG) los emboscaron” a la altura de la planta tratadora de agua Jonny, “pero afortunadamente no pasó a mayores”, lograron pasar “en el auxilio de Petaquillas”, y de regreso lo hicieron por la Autopista del Sol.
Aseguró que en ese grupo también iba un hombre identificado como “El Pulpo”, presunto brazo derecho de Juan “El Jaleaco”, del Cartel de “Guerreros Unidos” en la Sierra, además de otra persona, al que identificó solamente como José Ángel, el que tuvieron detenido.
“Toda la amenaza siguió ahí, Petaquillas asolado por el miedo”, por lo que el domingo, dijo, se reunieron en El Ocotito para analizar la situación y apoyar a Petaquillas, previendo arribar este lunes a esa comunidad, pero se enteraron que el domingo había un puesto de revisión “de esa gente armada” de Ernesto Gallardo en el crucero de San Juan del Reparo, municipio de Juan R. Escudero (Tierra Colorada), donde pasó “un comandante nuestro y nos lo agredieron, (fue) una agresión artera”.
Afirmó que de esa agresión “logró escaparse el camarada, de ahí nos pusimos en alerta máxima y toda la noche pensábamos que el ataque iba a ser en Colorada, porque había 25 grupos de Ernesto Gallardo (de la UPOEG) en Villa Guerrero, es un pueblo que se ubica en un punto que se conoce como Los Pueblos del Oriente, a cuatro kilómetros de Tierra Colorada, y ya se imaginan ustedes cómo vivía Colorada una situación tan tensa hasta las 00:40 de este día (lunes)”.
Dijo que poco antes contactó con Martín Maldonado para informarle lo que estaba pasando. A Martín ustedes lo ubican, es subsecretario de Asuntos Políticos del Gobierno del Estado; él se da por enterado y se dan por enteradas todas las instancias, esa era mi misión, enterarlo de lo que estaba pasando y… bueno, él mismo me dice: ¿saben qué?, prepárense porque el ataque ahora va contra ustedes. Entonces sabían ya de esto y nosotros no sabíamos, entonces, a partir de ahí ya se imaginan la preocupación de nosotros, sin dormir y todo ese asunto… y bueno, empezó el ataque aquí a partir de la 1:30 de la mañana, por ahí están las evidencias de la balacera y otras tantas ahí en la gasolinera, y entró ahí un stand by(receso en inglés), ahí donde tienen su casa (se refiere a su vivienda), había un trajinar de vehículos, demasiados vehículos.
“Creemos que metieron mucha gente armada con taxis, porque vi mucho movimiento de taxis, tanto de Mohoneras, Ocotito y Colorada; entonces, es cuando se da la segunda balacera de manera simultánea en siete colonias del pueblo. Nosotros creímos que esto ya se había acabado, es una situación terrible, eso fue como a las 4:40, 4:45 de la mañana. Atacan la colonia Centro, atacan la Comisaría, atacan Barrio Viejo, atacan la Vicente Guerrero, atacan Cuauhtémoc, atacan Alta Cuauhtémoc, de ahí en la calle donde tienen su casa, ahí también pasaron tirando, entonces eso es lo que se ha vivido, y bueno, el gobierno ya sabe”.
Comentó que “por eso me mandaron policía estatal y municipal, nosotros la solicitamos, partiendo en que siempre hemos estado en coordinación y en cooperación con ellos, entonces sí llegaron a tiempo y pasaron por ahí por el Parque (Industrial de El Ocotito), y nos informan que Esteban Espinoza (secretario de Seguridad Pública de Chilpancingo), y cuando llegó ahí les dijo: ¿Qué está pasando aquí?, los vio, pero eran muchísimos armados y le dijeron que nada. ¿Cómo nada? -relató que les preguntó el jefe policiaco-. No, aquí no está pasando nada, todo está en paz -le contestarían-.
“O sea, imagínense. ¿Y por qué están aquí ustedes? -les habría insistido el secretario de Seguridad de Chilpancingo-. Y el otro le dijo: yo voy a pasar. ¿Y qué dijo el otro?, déjalo que pase, de todas maneras el jefe ya platicó con el dueño del estado. De ese calibre están las cosas”.
¿El gobernador sabe de esta situación? -preguntó un reportero.
“Sí, yo le hablé también por ahí de las 5 y cachito de la mañana. Sabe el fiscal (Xavier Olea Peláez). Les voy a decir con quién hice contacto, con Héctor Astudillo Flores, con Marco Antonio Leyva Mena como responsable del municipio, con el fiscal Olea, con Derechos Humanos, con Martín Maldonado, con Jorge León Robledo; todas las instancias están enteradas, saben de qué se trata este asunto”.
Señaló que el grupo de hombres de la UPOEG y de la Sierra se posesionaron del centro de control del Parque Industrial del Ocotito. “Ahí es donde yo celebro que no mataron a nuestros compañeros”, dijo.
Agregó que en los tres ataques directos contra el FUSDEG y en calles y casas de siete de las doce colonias del pueblo, amedrentando a la gente, fue una cosa “espantosa”, situación de la que dijo ya tenía conocimiento el gobierno estatal “y no hizo nada”.
Mencionó que la presencia de la policía estatal y municipal solamente es para “persuadir” y hasta ahí, sin realizar detenciones.
Tensa situación
La confrontación entre comunitarios está vigente desde el pasado mes de junio, cuando se llevó a cabo la rotación de comisarios, lo que provocó la fractura en el FUSDEG, de donde surgieron dos grupos, uno encabezado por Salvador Alanís y el otro por Deibi Barrientos.
Desde el corredor de Chilpancingo que va de Petaquillas a Xaltianguis, e incluso en la cabecera municipal de Juan R. Escudero (Tierra Colorada) se vive una tensa situación y el gran temor de que se dé un cruento enfrentamiento entre los civiles armados.
Hasta el momento la UPOEG ha negado haber realizado ataques a balazos, pero ya ha tomado el control del puesto de vigilancia de la carretera que conduce a los pueblos de la Sierra.
A la distancia se encuentran cuatro grupos de la Policía del Estado, vigilando las acciones de ambos grupos, mientras un helicóptero de la Secretaría de Seguridad Pública sobrevoló el Valle durante todo el día. (www.agenciairza.com