Comienza la batalla para arrebatar Mosul al Estado Islámico

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La madre de todas las batallas contra el Estado Islámico comenzó. Rodeado de altos cargos militares, el primer ministro iraquí, Haider al-Abadi, anunció en televisión esta madrugada, hora local, que acababa de ordenar el inicio de la batalla para la recaptura de Mosul, la segunda ciudad del país y principal bastión del Daesh en Irak.

“La hora llegó y el momento de la victoria está cerca”. Con estas palabras declaró al-Abadi el inicio de una batalla que las tropas del ejército iraquí han estado preparando por meses junto a las milicias peshmergas kurdas, la milicia local ‘Multitud de los Clanes’ y la aviación estadunidense.

DESPLIEGUE. En las últimas semanas, la Policía Federal iraquí se ha concentrado en la base de Al Qayara, a las afueras del sur de Mosul, para coordinar las operaciones. Además, la aviación de la coalición internacional ha acumulado cerca de 50 bombardeos sobre la ciudad en las últimas dos semanas.

Aún así, Irak también ha desplegado tropas en otros dos puntos, uno al norte de la urbe, en Al Kuir, y el otro al este, en Al Jazer.

AVISO. Además, fuentes militares informaron de que en las últimas horas las autoridades iraquíes lanzaron decenas de miles de panfletos sobre la ciudad alertando a la población civil de que el inicio de la operación armada era inminente y ofreciendo instrucciones de seguridad.

Al-Abadi llamó también en su discurso a los civiles a colaborar con las tropas del gobierno en la ofensiva para liberar la ciudad del Daesh.

POBLACIÓN. Cuando el Estado Islámico capturó Mosul en junio de 2014, alrededor de dos millones de civiles vivían en el área metropolitana de la ciudad. Actualmente se desconoce exactamente el número de civiles que residen en la urbe, pero fuentes de Naciones Unidas calculan que puede ser alrededor de un millón.

Además, la coalición internacional estima que en Mosul hay alrededor de 4 mil combatientes del Daesh, aunque se trata de una aproximación. En cualquier caso, una derrota de los yihadistas en la ciudad norteña iraquí supondría una estocada mortal para el grupo terrorista, que perdería su principal bastión en el país, quedando prácticamente relegado de forma automática a sus territorios en Siria y en la frontera entre ambos países.

DESPLAZADOS. Naciones Unidas estima que la gran batalla de la guerra contra el Daesh podría provocar que hasta un millón de civiles se vieran desplazados, lo que empeoraría la situación humanitaria en el país, que ya cuenta con cientos de miles de desplazados.

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