*** Representa el FUSDEG una bomba de tiempo en el Valle
Bernardo Torres/API Reportero
Chilpancingo, Gro. 02 de Octubre. (Síntesis de Guerrero). – El exilio del comisario y el nombramiento de dos comisarías paralelas en El Ocotito, Chilpancingo, ha acrecentado el conflicto que tienen el Frente Unido por la Seguridad y el Desarrollo del Estado de Guerrero (FUSDEG) y un grupo disidente, donde el riesgo de enfrentamientos armados es latente.
La semana pasada, el comisario municipal Audifred Benítez Visozo dejó el cargo «por motivos de salud» y ante amenazas de muerte de las que fue objeto por parte del grupo armado que mantiene el control de la base del FUSDEG.
De inmediato, el grupo opositor a la comisaría nombró como comisario a Román Badillo, identificado como “gente de su grupo”, dio a conocer el comandante del FUSDEG, Deibi Barrientos.
En respuesta, pobladores del Ocotito, en vista de la ausencia del comisario, convocaron a una asamblea en la plaza de la comunidad para analizar la situación y nombrar un interino hasta en tanto se tengan noticias de Audifred Benítez, o entregue su renuncia de manera formal.
Para los más de 800 asistentes a dicha asamblea, el nombramiento de Román Badillo se hizo al margen de la ley, en contubernio con el gobierno municipal, y acordaron no reconocerlo como autoridad.
En la asamblea fue exhibido un documento que los opositores al FUSDEG redactaron, firmado por el comisario en donde se hace responsable de cualquier agresión en contra de Salvador Alanis y los miembros de su grupo, mismo que están utilizando como aprobación para que se nombrara otro comisario.
Sin embargo, para la gente cercana de Audifred, este documento carece de validez porque fue firmado bajo amenazas, incluso en redes fue exhibida una fotografía del día que fue privado de su libertad el comisario y aparece sentado con otros dirigentes, pero a sus espaldas se encuentran personas armadas.
En la asamblea realizada este domingo, los asistentes nombraron como comisario interino a Gil Ramírez Cortés, hasta en tanto no haya una renuncia formal y rechazan cualquier acuerdo que el grupo disidente tome con el presidente municipal de Chilpancingo.
Exigieron al gobierno municipal que saque las manos del conflicto, pues desde que empezó a intervenir todo se ha complicado, además de que la simpatía del alcalde hacia grupo de Salvador Alanís ha sido evidente en las mesas de diálogo que se han sostenido en más de una ocasión.
Incluso, señalaron que gobierno local no ha cumplido con ninguna de las minutas firmadas en las reuniones, y sólo ha mantenido el subsidio de los que tiene el control de la base de la Policía Comunitaria.
Deibi Barrientos señaló que en reiteradas ocasiones ha tratado de establecer contacto con Salvador Alanís para poner fin al conflicto y evitar alguna desgracia, donde no sólo se verían afectados los policías comunitarios sino la sociedad en general, sin embargo no se ha abierto al diálogo.
Consideró que de ser necesario y si así lo determinara el pueblo, se haría a un lado para favorecer la tranquilidad del Valle y fortalecer la unidad en el FUSDEG, pero si insisten en cerrarse a los acuerdos, estará de lado del pueblo, y si es necesario “caer en la línea”. (Agencia Periodística de Investigación)
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