Iguala, Gro., septiembre 20 del 2016 (IRZA).- El taxista Jorge Luis Castellanos, de 39 años de edad, resultó ser el hombre que la tarde del pasado lunes fue sacado de su domicilio, con lujo de violencia, por dos hombres desconocidos y luego encontrado ejecutado en las inmediaciones de la colonia Celeste, cerca del Deportivo Cañeros, al fondo del hotel Hacienda de Willy.
Una vecina de la colonia Francisco López Liborio, quien dijo ser la esposa del ahora occiso, es quien la mañana de este martes se presentó en el Servicio Médico Forense (Semefo) de esta ciudad e identificó plenamente el cuerpo del trabajador del volante, mismo que le fue entregado por las autoridades ministeriales para sepultarlo la tarde de este mismo día.
La mujer manifestó que la tarde del lunes se encontraba con su esposo en el interior de su domicilio viendo una película en su aparato de televisión, en la colonia Francisco López Liborio, cuando de pronto irrumpieron dos hombres armados con pistolas que de inmediato se abalanzaron sobre Jorge Luis, lo golpearon y luego lo sacaron de esa casa para meterlo en una camioneta cerrada en donde ya los esperaban otros dos sujetos y se fueron con rumbo desconocido.
Aproximadamente a las 20:00 horas del mismo lunes en el teléfono de emergencias 066 se recibió una llamada con la que se alertó que cerca del Deportivo Cañeros, en un camino de terracería, estaba tirado el cuerpo de un hombre que sólo vestía un short blanco, atado de las manos hacia la espalda y que presentaba balazos en el lado izquierdo de la cabeza. Después se supo que las balas que le quitaron la vida eran calibre .223 para fusil AR-15.
A un lado del cadáver la Policía halló una cartulina de color anaranjado con el mensaje: “Esta plaza ya está cuidada y estaremos listos para lo que venga. Aquí los esperamos para volarles la CABEZA. ATTE: LA GENTE NUEVA”.
La llamada al 066 la hizo la misma mujer que se dijo esposa del taxista asesinado, quien el lunes por la noche se presentó en la Agencia del Ministerio Público para denunciar que su marido había sido secuestrado, pero cuando ampliaba su declaración fue informada en la misma representación social que en la colonia Celeste vecinos habían hallado el cuerpo de un hombre que luego fue llevado al Semefo, para que finalmente ese cadáver fuera plenamente identificado por la denunciante.