De ocurrir un movimiento telúrico importante, arriba de 8 grados Richter, en la brecha sísmica de Guerrero los resultados para la Ciudad de México serían peores a los de 1985, alertó Luis Quintanar, investigador del Departamento de Sismología del Instituto de Geofísica de la UNAM.
Explicó que entre Acapulco y Zihuatanejo se encuentra un hueco de sismicidad, al cual se le denomina brecha sísmica de Guerrero, que es un lugar en donde no se ha registrado un sismo importante desde 1910, por lo que este es potencialmente sísmico.
“Es importante porque dada su distancia a la Ciudad de México, un sismo que rompiera toda esa zona podría producir daños muy serios, dadas las amplitudes del suelo de la Ciudad de México serían mucho mayores que los producidos por los sismos del 19 de septiembre de 1985, de ahí ese afán de monitorear continuamente esa zona”, detalló.
Precisó que por su alta peligrosidad, desde 1990 se instaló la llamada alerta sísmica de la zona Guerrero, que eventualmente ha servido para avisar cuando ocurre un sismo o evento potencialmente peligroso para la Ciudad de México.
En este sentido, el investigador comentó que no es posible predecir los sismos en México ni en el mundo.
Predecir un sismo significa dar su magnitud, su tiempo de ocurrencia y su lugar de localización exacta, eso es predecir un sismo, nosotros podemos decir que mañana va a temblar en la zona de Guerrero y acertaríamos al 100 por ciento, pero predecir en el sentido con el que lo acabo de decir no existe hasta este momento ni en México, ni en otra parte del mundo, indicó el académico.
Por esta razón sostuvo que lo único que podemos hacer es estar preparados, seguir las indicaciones de las autoridades de protección civil, tomar en serio los simulacros como el de hoy, y construir mejor las viviendas para hacerlas resistentes a los movimientos potencialmente destructivos.
Por ejemplo —dijo— la Torre Mayor se ha construido con amortiguadores que permitan disminuir las oscilaciones de sismos importantes provenientes de la zona del pacífico.
La jefe del Servicio Sismológico Nacional, Xioly Pérez detalló que actualmente cuentan con 109 estaciones de monitoreo, de las cuales 31 se encuentran en el Valle de México. Además también trabajan en conjunto con otras instituciones, por lo que trabajan con datos de 167 estaciones distribuidas en todo el país.
En promedio se producen 30 sismos al día en México, sin embargo, si ocurren enjambres sísmicos este número se dispara.
Algunos sismos importantes en México se registraron en 1932 en las costas de Jalisco, sismo de magnitud mayor a los de 1985 que hasta produjo un Tsunami.
En 1957 se suscitó el famoso sismo del Ángel con epicentro en San Marcos, Guerrero; uno más ocurrió en 1973 en Colima, y por supuesto el registrado en septiembre de 1985 en la costa de Michoacán.
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