*** Les prometió apoyos productivos, tarjetas de enseres y viviendas, y les pidió más de 7 mil pesos a cada una
Jonathan Cuevas/API Reportero
Chilpancingo, Gro. 30 de Agosto.- Mujeres indígenas que fueron utilizadas como promotoras, contratadas por el Senador (en ese tiempo perredista) Sofío Ramírez Hernández, tomaron la caseta de peaje en Palo Blanco, sobre la autopista del sol.
La acción, porque se dijeron engañadas y defraudadas por operadores políticos que les pidieron más de 7 mil pesos para que tuvieran el beneficio de viviendas, proyectos productivos y tarjetas de enseres domésticos.
Cerca de las 10:00 de la mañana, un grupo aproximado de 50 mujeres con vestidos típicos mixtecos, náhuatl y amuzgos, todas de zonas indígenas de la Costa Chica, principalmente de Ayutla, Ometepec, Xochistlahuaca y San Luis Acatlán.
Fueron acompañadas por un grupo minoritario de hombres, con quienes se apropiaron de los únicos dos carriles de la caseta que estaban funcionando, y solicitaron a los automovilistas una cuota de 50 pesos para dejarlos pasar.
En su mayoría, las féminas estaban cubiertas del rostro con paleacates, y mostraban cartulinas por medio de las cuales exigían «justicia» y mostraban su repudio al Senador Sofío Ramírez.
«Ya basta de que el Gobierno nos esté atropellando siempre. Especialmente en Guerrero hay muchísimo dinero y el gobierno no ha dado nada. ¿A caso el gobierno nos va a preguntar a nuestras comunidades si tenemos hambre? No, no va para allá», dijo, molesta, una de las mujeres.
La entrevistada se negó a dar su nombre por temor a represalias, y denunció que por una publicación que hicieron previamente en un medio de comunicación regional, emisarios del Senador Sofío los amenazaron con meterlos a la cárcel si se seguían quejando.
Acusaron directamente a Juan Félix de la Luz y César Alaín Ramos Castellón, este último señalado como asesor del Senador, de ser quienes llegaron a los pueblos indígenas, indicando que iban de parte de Sofío Ramírez.
Las quejosas indicaron que nombraron a promotoras locales que actuaron en 13 municipios y, les ofrecieron a ellas y para la gente que los apoyara, una tarjeta «Sin Hambre» de la ONU, por la que les pidieron mil 700 pesos de recuperación, porque supuestamente les darían ahí 10 mil.
Además, les prometieron proyectos productivos y viviendas. Para éste último apoyo, también les requirieron más de 6 mil pesos, pero tampoco les cumplieron a pesar de que la mayoría de la gente pagó.
(Agencia Periodística de Investigación)