Por Miguel Ángel Mata Mata.
1.-
La numeraria mortal da escalofríos al contar los homicidios de alto impacto ocurridos durante la estancia de diez años de gobiernos perredistas en Guerrero.
Murieron a balazos Amado Ramírez y otros quince periodistas. Fueron ejecutados el diputado panista Jorge Bajos y otra veintena de políticos. Le metieron dos tiros en la cabeza a Armando Chavarría Barrera, quien se perfilaba como candidato a gobernador por el PRD.
Fue ejecutado Julio Carlos López, subdirector de la policía judicial en Guerrero y quien había sido coordinador operativo de la Agencia Federal de Investigaciones. Normalistas de Ayotzinapa fueron muertos a tiros y desparecidos en dos instantes: tres en Chilpancingo y luego 43 en Iguala. Y así por el estilo.
Por aquellos tiempos llegaron a Guerrero grupos criminales del norte del país. Fue común encontrar convoyes con civiles armados en plena costera Miguel Alemán. Lo que pasó en esos diez años del terror es mayormente espeluznante que la ficción relatada en cualquier novela negra.
“Ni quiero, ni puedo, ni debo”, respondió hace algunos años el gobernador Zeferino Torreblanca Galindo a los reporteros que criticaban su abúlico trato al fenómeno de la violencia que se inauguró en Guerrero con la llegada de él mismo al poder.
Él abdicó. Su estilo para dejar hacer y dejar pasar puso en manos de criminales las decisiones que tocaban tan solo al Estado y a su encarnación, el gobernador en turno.
2.-
En los Diálogos de Platón, se narra la estructura del Estado ideal, pero es Maquiavelo quien introdujo la palabra Estado en su célebre obra El Príncipe: usando el término de la lengua italiana “Stato”, evolución de la palabra “Status” del idioma latín. Los Estados y soberanías que han tenido y tienen autoridad sobre los hombres, fueron y son, o repúblicas o principados, según se ha leído en El Príncipe.
En la definición de Max Weber, el Estado es una organización que reclama para sí el «monopolio sobre la violencia legítima». Por ello, dentro del Estado se incluye a instituciones tales como las fuerzas armadas, la administración pública, los tribunales y la policía, asumiendo pues el Estado las funciones de defensa, gobernación, justicia y seguridad y otras como las relaciones exteriores.
Pensemos, por ejemplo, en la biblia. En Romanos 13, 1 se dice: “Sométase toda persona a las autoridades superiores” y junto a esto, el Apocalipsis de Juan 13, 1 y siguientes, donde el Estado es la bestia que sale del abismo”, según ha escrito Oscar Cullmann, en su libro El Estado en el Nuevo Testamento.
3.-
Balearon el restaurante. Ahí cenaba el gobernador Héctor Astudillo con su esposa. Los escoltas impidieron el magnicidio. El recién electo mandatario pudo seguir la tradición de diez años de perredismo timorato y cómplice de los reyes de la plaza. Replegarse, temer, abdicar fueron opciones. También estaba la opción del Estado.
Las noticias se sucedieron de una a otra. Cogieron a uno. Luego a otro. En el argot del submundo del narco se decía que cada día caían los pesados. Así fue. Detuvieron a quien apodaban “El deivi”, reyezuelo de los suburbios de Acapulco. Como respuesta llegó la amenaza: “libera a mi comandante o incendio la plaza”, le enviaron el mensaje al gobernador.
La respuesta fue la del Estado que tiene el monopolio de la violencia para proteger a los mas de los menos. Hubo otra detención. Un señor que dice llamarse Juan Carlos Rodríguez, y quien aparentemente es jefe del “Deivi”, fue cogido por las fuerzas del orden. Luego un empresario que se dice es jefe de ambos.
4.-
Del Estado de la Antigüedad no es predicable la noción de legitimidad, por cuanto surgía del hecho de que un determinado jefe, rey, tirano, príncipe, o, para el caso que nos ocupa, jefe de plaza, se apoderase de cierto territorio, muchas veces mal determinado, sin importar el sentimiento de vinculación de la población, generalmente invocando una investidura divina y contando con la lealtad de jefes y jefezuelos regionales. Así fueron los imperios de la antigüedad, el egipcio y el persa, entre ellos.
La civilización griega aportó una nueva noción de Estado. Dado que la forma de organización política que la caracterizó correspondía a la ciudad, la polis, se acordaba a la población una participación vinculante, más allá del sentimiento religioso y sin poderes señoriales intermedios.
El Estado moderno incorpora a la legitimidad, heredada del feudal, la noción de soberanía, un concepto revolucionario, tal como señala Jacques Huntzinger, quien atribuye el paso histórico de una sociedad desagregada y desmigajada, pero cimentada en la religión, a una sociedad de estados organizados e independientes unos de otros.
4.-
Ambrosio Soto Duarte llegó a la presidencia municipal de Ciudad Altamirano, Guerrero, ciudad conocida por los guerrerenses como Pungarabato. Denunció amenazas de un grupo delictivo. Dijo que le matarían. A la par invitó a algunos de los presidentes municipales de la región de la Tierra Caliente a entrevistarse con un reyezuelo de la zona, llamado “el Pez”. “Pactemos”, dicen los alcaldes que les ofreció Soto.
“Bocho” Soto, como se le conoce desde que pertenecía al PRI, ha tenido muchos medios. Desde que se difundió la versión de que uno de los grupos delictivos le ayudó a ganar la presidencia municipal. Dicen que le pidieron tres millones mensuales para ayudarle a gobernar. No pudo pagar. Le amenazaron. Buscó al grupo rival de aquellos. Dicen que pactó y…
Luego viajó a la ciudad de origen de quienes le amenazaron, Huetamo, en el vecino estado de Michoacán. Regresaba a Guerrero casi a la media noche por una de las carreteras federales mas peligrosas del país y cuyo control principesco está a cargo de quienes le amenazaron. El resto de la historia es conocida.
El señor Soto tomó el camino de quienes gobernaron Guerrero durante diez años de terror. Él fue la encarnación el Estado en Pungarabato. Abdicó.
5.-
Tomas Hobbes parte de la idea de que el estado natural del hombre ha sido vencido por la noción abstracta de que el Estado representa a los mas. Cicerón que es una multitud de hombres ligados por la comunidad del derecho y de la utilidad para un bienestar común.
Immanuel Kant sostuvo que es una variedad de hombres bajo leyes jurídicas. Oppenheimer que es la institución social impuesta por el grupo victorioso al derrotado, con el propósito de regular su dominio y de agruparse contra la rebelión interna y los ataques del exterior. Lasalle que el Estado es la gran asociación de las clases pobres.
Pero Karl Marx sostiene que el Estado no es el reino de la razón, sino de la fuerza; no es el reino del bien común, sino del interés parcial; no tiene como fin el bienestar de todos, sino de los que detentan el poder; no es la salida del estado de naturaleza, sino su continuación bajo otra forma. Antes al contrario, la salida del estado de naturaleza coincidirá con el fin del Estado. De aquí la tendencia a considerar todo Estado como una dictadura y a calificar como relevante sólo el problema de quién gobierna: burguesía o proletariado.
6.-
Tener «mala leche» puede indicar que alguien actúa de mala fe, que ataca con agresividad gratuita. El origen de la expresión se remonta a la antigua creencia de que la leche con que se amamantaba influía en el carácter. Por ejemplo, Aristóteles aseguraba que existía una cierta organización social que venía determinada por la leche mamada. Por su parte, San Agustín recomendaba que los niños cristianos no fueran amamantados por amas paganas, porque esto influiría negativamente en su fe.
En Venezuela la «mala leche» es una expresión vulgar que generalmente se aplica al término de «mala suerte». «Ser mala leche» o «actuar con mala leche» se usa en Argentina para aludir a personas o a conductas mal intencionadas, es decir, destinadas a realizar el mal. Como igual se cree que significa en México.
En el contexto de las detenciones de operadores de grupos criminales en Guerrero son mala leche quienes en publicaciones dolosas olvidaron por ejemplo, que Ximena Bernal Vargas no se apellida Reséndiz. Pequeño detalle que en el apellido de la madre lleva una connotación impresionante. Ella si tiene madre a diferencia de los “mala leche”.
Con la detención del empresario que se dice es jefe de los otros dos capturados, los mismos “mala leche” ya encontraron afinidades con personajes que integran la estructura del gobierno de Guerrero, pero ocultan que ese mismo empresario es socio empresarial y pariente en línea directa de famosísimo ex presidente municipal perredista de Acapulco.
Y los funcionarios “mala leche” a quienes pidieron prudencia y no acudir al concierto que ofreció el cantante Juan Gabriel en Acapulco. Se supone que ahí habría algunas detenciones. El fiscal Xavier Olea, el subsecretario de turismo, Noe Peralta y la delegada de la Secretaría de la Mujer en Acapulco se pasaron por el arco del triunfo la instrucción.
Las detenciones en el lugar se pospusieron. De haber ocurrido ahí hoy estarían recordando la melodía del Divo de Juárez: ¿Pero qué necesidad…?
7.-
Es tiempo de Estado.
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