«Han dado la orden de matarlo en esta temporada de clausuras»… y lo cumplieron

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*** “Andamos con más precaución y decididos, al fin que uno se muere cuando le toque”; decía el alcalde Ambrosio Soto


Bernardo Torres/API
Reportero

Altamirano, Gro. (Síntesis de Guerrero). – La última amenaza que recibió Ambrosio Soto Duarte, presidente municipal de Pungarabato, fue el lunes 27 de Junio a las 18:17 horas, del número 7676717214. «Han dado la orden de matarlo en este tiempo de clausuras», le escribieron, y… 26 días después lo cumplieron.

Las constantes alertas que emitió el edil para que las autoridades entendieran que su vida estaba en riesgo, no fueron suficientes para que se le diera la debida atención y, tampoco un impedimento para el crimen organizado.
«Es hora de actuar señor presidente @EPN», lanzó en una ocasión desde una red social, aunque, en declaraciones a reporteros repetía la frase que suele escucharse en los pueblos de México: «uno se muere cuando le toca»… y esta vez le tocó a él.

El crimen

Ambrosio Soto Duarte fue emboscado por un grupo armado y asesinado la noche de este sábado, en el Estado de Michoacán, cuando regresaba a la cabecera municipal de Pungarabato.

Los primeros reportes indican que el alcalde fue emboscado en el punto conocido como “Curvas del Cajón”, ubicado en el tramo carretero San Lucas-Riva Palacio, territorio de Michoacán a 20 minutos de los límites con el Estado de Guerrero.

Fueron pasadas las 22:00 horas, cuando Soto Duarte regresaba del municipio de Huetamo, Michoacán a donde acudió a realizar negocios particulares, que sobre el tramo antes mencionado camionetas con hombres armados le cerraron el paso y abrieron fuego en contra del alcalde y su comitiva.

Los elementos de la Policía Federal que le brindaban seguridad repelieron la agresión logrando abatir a uno de los agresores, pero no pudieron salvar la vida del presidente municipal, quien junto con su chofer fue acribillado.
Dos elementos policiacos también resultaron heridos, confirmaron autoridades estatales, quienes que fueron trasladados a la Ciudad de México, para su atención médica.

Amenazas

Los últimos días del mes de octubre del año pasado, el alcalde fue amenazado de muerte por el grupo delictivo “Caballeros Templarios”, quienes le advirtieron que debía dar una cuota de 5 millones de pesos del ramo 33, para su organización.

A raíz de esta denuncia, que también interpuso ante la Procuraduría General del Estado, autoridades federales implementaron un operativo de seguridad, al cual acudió el propio Secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong y el gobernador de Guerrero, Héctor Astudillo Flores.

A principios del mes de enero, le fueron asignadas medidas de seguridad por parte de la Policía Federal y Estatal, tanto al primer edil, como su familia, a fin de garantizar su integridad física, y no abandonara su municipio, como dicho cártel le exigía.

El pasado 11 de Julio, durante un evento en Casa Guerrero, el alcalde denunció una segunda amenaza por el grupo criminal que operaba en la Región de Tierra Caliente de que sería asesinado durante las clausuras de fin de cursos.
La amenaza había llegado al alcalde por medio de una persona cercana, quien le advirtió que los querían matar, el mismo mensaje fue hecho público apenas hace unos días y fechado el 28 de junio, en el cual se lee los siguiente;
“Sr presidente, tengo a bien avisarle que han dado la orden de matarlo, en este tiempo de clausuras y aprovechando que usted no trae mucha seguridad, tenga cuidado xq ya pueden tener días siguiéndolo”.

Soto Duarte interpuso la denuncia correspondiente ante la Procuraduría General de la República (PGR), donde sólo le informaron que se investigaba y se estaba avanzando para dar con los responsables.

En cuanto a su seguridad personal, expuso que había requerido contratar seguridad, y el mismo portaba un arma “andamos con más precaución y decididos, al fin que uno se muere cuando le toque”, expuso durante una entrevista con varios medios de comunicación.

Las amenazas en su contra, eran para exigirle que dejara de denunciar, además de que tenía que aportar el 10 por ciento de los recursos para obras que llegaban al ayuntamiento, por parte del Gobierno Estatal y Federal.
Para Ambrosio Soto Duarte, el origen de las amenazas era el despido de 50 elementos de la Policía Municipal que no aprobaron los exámenes de control y confianza, a los que fueron sometidos en el estado de Tlaxcala hace un año y medio, y quienes el Jefe de la Plaza, pidió que no fueran despedidos.

Una semana antes, había sido asesinado su primo y chofer, sobre quien negó tuviera nexos con la delincuencia “eso es mentira, mi chofer su único pecado fue ser de mi familia y ser mi chofer”, dijo en ese momento.

En su cuenta de twitter, posteó con motivo de ese homicidio y mensaje; “Mataron a mi primo, estoy amenazado por la delincuencia organizada. Ya es hora de actuar señor presidente @EPN. #TierraCaliente lo necesita”.

El alcalde había anunciado previamente que al menos 100 ganaderos del municipio de Pungarabato (Ciudad Altamirano) y otros municipios de la Tierra Caliente de Guerrero, había las armas para hacer frente a la ola de violencia, secuestros y extorsiones por parte de la delincuencia organizada.

Con la salida de la Policía Federal de la Región, días antes, para ser trasladados a los estados de Chiapas y Oaxaca, señaló que la Tierra Caliente de Guerrero había quedado a merced de la delincuencia, por lo que la única opción era armarse. (Agencia Periodística de Investigación)

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