Al Baldasaro, consejero de Donald Trump para asuntos de veteranos de guerra, está siendo investigado por los Servicios Secretos de Estados Unidos por si hubiera incurrido en la apología del delito, al declarar el martes pasado que Hillary Clinton debería ser puesta en el pelotón de fusilamiento y ejecutada.
La noticia, revelada ayer por el diario “The Washington Post”, eleva aún más la temperatura de la Convención Nacional Republicana, convertida desde su apertura el lunes en un clamor porque la virtual candidata demócrata sea encarcelada tras el ataque al consulado de EU en Bengasi, que acabó con el asesinato del embajador, y por el escándalo de su correo privado, que uso para enviar mensajes clasificados durante su etapa como secretaria de Estado, pudiendo haber puesto en peligro la seguridad nacional, según concluyó el FBI, que pese a todo negó que fuese motivo para abrir un proceso contra ella.
El veterano de guerra, uno de los más radicales asesores de Trump, aseguró que Clinton, a la que llamó “basura”, cometió un delito de “traición” y la comparó con la actriz Jane Fonda, quien visitó Vietnam para mostrar su oposición a la guerra de Estados Unidos.
“Ella es una vergüenza por las mentiras que dijo a las madres de quienes murieron en Bengasi. Todo esto me da asco, Hillary Clinton debería ser puesta en la línea de fuego y fusilada por traición”, afirmó.
La campaña de Clinton ha señalado que estas declaraciones son producto de la retórica peligrosa y violenta sobre la que Trump ha construido su campaña.
Fuente: Crónica
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