Sanders apoya a Clinton y recuerda a sus votantes que el enemigo es Trump

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Bernie Sanders tira la toalla. Más de un mes después de que Hillary Clinton alcanzase la cifra de delegados necesarios para convertirse matemáticamente en candidata demócrata, el líder del ala más izquierdista del partido desiste de su intención original de presentar batalla en la Convención Nacional del 25 al 28 de este mes en Filadelfia, de la que saldrá ungida, por primera vez en la historia, una mujer como candidata presidencial, y donde se conocerá quién será su candidato a vicepresidente.

Ayer, en compañía de su rival en las primarias, Sanders anunció su apoyo a la ex secretaria de Estado, con la que ambos aúnan sus fuerzas para impedir que gane las elecciones presidenciales de noviembre el republicano Donald Trump.

“Clinton ha ganado las primarias y la felicito por ello. Será la nominada demócrata para la Presidencia y haré todo lo posible para que ella sea la próxima presidenta de Estados Unidos”, dijo Sanders en un mitin donde ambos quisieron demostrar que el Partido Demócrata está unido en torno a un solo candidato, a diferencia del campo republicano, donde algunos de sus dirigentes han anunciado que no votarán por el radical Trump.

Recelosos. Consciente de que muchos de sus seguidores recelan e incluso reniegan de Clinton y de lo que ella representa para el “establishment”, Sanders se dirigió a los más de 12 millones que votaron por él en primarias, en su gran mayoría jóvenes, y a los otros muchos millones que no fueron a las urnas, pero que se declaran progresistas, para convencerles de que la candidata demócrata defiende los mismo valores que él.

“Hillary defiende que debemos arreglar una economía que es injusta y favorece al 1% (más rico) de la pirámide.
Hillary defiende que la gente que trabaja 40 horas a la semana no debe vivir en la pobreza”, aseveró el legislador.

“Pero su oponente, Donald Trump, tiene una visión muy diferente. Él cree que los estados deberían tener el derecho a bajar o incluso suprimir el concepto de salario mínimo”, dijo.

“Si Donald Trump es elegido —advirtió—, no vamos a ver ningún aumento en el salario mínimo federal de 7.25 dólares la hora, un salario que da hambre”, reiteró el senador, cuya inesperada fuerza en primarias forzó a Clinton a desplazar su discurso más a la izquierda.

Guiño a sanderistas. Clinton agradeció a Sanders por “haber luchado desde siempre contra la injusticia” y aseguró a sus seguidores que incluirá en su programa acceso universal de salud y ayudas para que los universitarios no acaben sus estudios endeudados.

“A todos ustedes que pusieron sus corazones y sus almas en la campaña del senador Sanders, gracias”, reiteró.

Sobre el nuevo estallido de la tensión racial, Clinton llamó a sacar “las armas de guerra” de las calles y acabar con “el racismo sistemático” que vive EU.

Asimismo, prometió seguir luchando por implementar la reforma migratoria que Barack Obama no pudo lograr por el veto republicano.

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