Bernardo Torres/API
Reportero
Chilpancingo, Gro. (Síntesis de Guerrero). – Por segunda vez el presidente municipal de Pungarabato, Ambrosio Soto Duarte, fue amenazado de muerte por la delincuencia organizada, esta vez le hicieron llegar un mensaje de que será asesinado durante las clausuras de fin de cursos a las que está asistiendo en estas fechas.
De esta nueva amenaza, adelantó que ya interpuso la denuncia correspondiente ante la Procuraduría General de la República (PGR), donde sólo le informaron que se investiga y se está avanzando, de lo cual no tiene ninguna certeza, dijo.
En cuanto a su seguridad personal, dijo que ha tomado medidas, con más personal y el mismo ha tenido que armarse “andamos con más precaución, y decididos, al fin que uno se muere cuando le toque”.
— Respecto a todo esto, usted anda armado?
—A veces sí, casi siempre.
—Ya es algo normal?
—Ya tengo mi arma registrada, y digo, no es justo que me vayan a quitar una pistola cuando me quieren matar.
—Sería el llamado del alcalde a la ciudadanía, a que se arme?
—Yo no le veo otra alternativa.
Dijo que las amenazas vienen el mismo sentido de siempre, en que ya deje de denunciar, y que quieren el 10 por ciento de los recursos para obras, extorsionando a los empresarios que construyen, pidiendo cosas a los comercios.
Para Ambrosio Soto Duarte, el origen de las amenazas se deriva del despido de 50 elementos de la Policía Municipal que no aprobaron los exámenes de control y confianza, a los que fueron sometidos en el estado de Tlaxcala hace un año y medio, y quienes el Jefe de la Plaza, pidió que no fueran despedidos.
Además dijo que la delincuencia organizada tenía gente infiltrada en “Protección Civil, en Reglamentos, halcones”.
Actualmente el municipio cuenta con sólo 26 elementos en la Policía Federal, de 90 que había antes de iniciar las evaluaciones, para una población de más de 50 mil habitantes.
Por otra parte negó que el asesinato de su chofer hace una semana, haya sido por nexos con la delincuencia organizada “eso es mentira, mi chofer su único pecado fue ser de mi familia y ser mi chofer”.
Precisó que en ningún momento ha pensado en abandonar el municipio a pesar de las amenazas en su contra.
Urgió al Estado y la Federación a que pongan atención urgente a la Tierra Caliente, no sólo en materia de seguridad, sino también en la educación, porque hay mucha deserción escolar, “no se trata de llegar solamente con un rifle y matar, el problema social es mucho más fuerte”.
(Agencia Periodística de Investigación)