(Raúl Román Román)
¡Es una canallada y una cobardía del gobierno de Peña!… en una serie de acciones contrarias a la democracia y mucho más a la justicia, la SEP amenaza, hostiga, reprime, desinforma, encarcela, golpea, descuenta y ahora cesa. ¿Y hacia dónde camina la educación escolarizada? ¿Qué se puede esperar de una academia impuesta y bajo un currículum cerrado?, adonde según Nuño y camarilla se debe parecer siempre a los gringos, pero con otro origen, idiosincrasia y fondo histórico, y sin detenerse a reflexionar las deplorables consecuencias que se heredan.
En las escuelas no todo tiene que ser academia… los centros escolares son las forjas de la personalidad de las generaciones infantiles y juveniles, y si quieren imponer una corriente epistemológica, psicológica y pedagógica, tendría que ser a la luz de la teoría de Luria Vigostky, que teoriza sobre la eminente y brillante teoría psico-social, en donde afirma que, acompañando la carga genética que heredamos de nuestros ascedentes, somos productos del ambiente que nos rodea… y lógicamente ustedes podrán responder cuál es la temperatura social en México… y una vez respondido, sensibilizarse que la escuela mexicana es la única que puede forjar confiada e inevitablemente la personalidad y la conciencia de los niños y jóvenes de México, con su cúmulo de ética y civismo, con una cultura de la legalidad a prueba de políticos corruptos, ladrones y cínicos.
Por qué Peña, Nuño y Chong no levantan el dedo flamígero contra los Moreira coahuilenses, contra el Duarte veracruzano que tiene empapadas las manos de sangre de ciudadanos honrados y periodistas rebeldes, o de Velasco Coello chiapaneco que se gasta millonada porque salga su carita en la televisión y que sumando su saqueo la cuenta sale en miles de millones de pesos.
Por eso la consigna de lucha social “¡El maestro luchando también está enseñando! Toma tanta fuerza y tiene un gran significado social, pues el magisterio es el único frente de lucha y hacia él van todas las baterías gubernamentales para despedazarlo, someterlo y humillarlo, ante la apatía, la indiferencia, el valemadrismo del puño de diputados y senadores mantenidos y siempre pegados a la ubre del gobierno, en los que la gran mayoría jamás han desempeñado trabajo alguno, ni han intentado probar su inteligencia con retos personales e institucionales en aras del progreso y la calidad de vida.
Ante estas adversidades, el magisterio disidente se juega la vida, el trabajo, la dignidad y la justicia, ante un grupo de políticos juniors que se fueron a estudiar al extranjero, desechando la educación pública mexicana.
Y a los medios de comunicación, primero investiguen que pasa después de haber hecho el examen de permanencia, puesto que escriben y hablan nomás al peso de la quijada, por qué no les dicen que si se hace el examen, que cada año hacíamos y aprobábamos, instantáneamente se pierden las prestaciones sociales, incluida la antigüedad en el servicio… que no importa que el maestro tenga 10, 20, 30 o 40 años de servicios ininterrumpidos, pasaría a otro régimen de pago y servicio… no, verdad, eso no lo quieren decir ni oir.
Mientras tanto y en medio del fragor de la lucha y la protesta social, se levanta la dignidad, la gallardía, la razón, la conciencia, la sensibilidad, la honradez y la capacidad del maestro mexicano.
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