Zona Cero

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Bety, otra vez

Por: Roberto Santos

La señora Bety Mojica, parece no poder dominar su ira ni ser tolerante a la frustración. Haber perdido la gubernatura le ha producido una llaga que al no sanar la vuelve irreflexiva, doliente y peligrosamente imprudente en el aspecto político.

Solo ella faltaba en esta ola de rumores que busca alarmar a la población y golpear políticamente al Ejecutivo con el deseo de tumbarlo de la silla estatal. Beatriz Mojica, quien al no poder controlar su impetuoso e irreflexivo estilo de hacer política, busca sus minutos de fama, y ya anuncia que la federación mandará un comisionado y que Héctor Astudillo será nombrado embajador en algún país.

Nadie sabía que Bety Mojica pertenece a los círculos del poder y de decisiones del presidente Peña, como para ya estar enterada de lo que acontecerá en el futuro inmediato del estado de Guerrero. Quizá su cercanía con los Chuchos le da ese derecho de picaporte para saber las decisiones del primer círculo de poder nacional.

Al deseo de tumbar de la gubernatura a Héctor Astudillo se suma, ahora ya más claramente, la competencia por la senaduría en el estado dentro del PRD. La declaración de Bety es el preámbulo de lo que se avecina al interior del PRD, una lucha intestina por la senaduría entre varios personajes destacados, y es obvio que esto llevará a la ruptura entre ellos: Evodio Velázquez, Sebastián de la Rosa, David Jiménez Rumbo y Bety Mojica; los cuatro tienen en su meta este espacio electoral.

Bety sabe que golpeando al Ejecutivo también le pega a Evodio, quien sufre el embate de otras fuerzas políticas que pretenden coartarle su vida política, ahora que ya se permite la reelección, y porque sabe que figurará para el 2018. Tal parece que hoy, Mojica se suma a los enemigos del presidente municipal de Acapulco, pese a que Evodio es de su partido y de su corriente.

Nadie ignora que ambos gobernantes: Héctor Astudillo y Evodio Velázquez, han buscado la coordinación de los tres órdenes de gobierno para atender la delicada situación de inseguridad en el puerto. Los resultados que consigan les afectará, para bien o para mal. De manera oportunista Bety le saca provecho a esa delicada situación creando una información falsa difundiéndola en la red. Esos rumores ayudan a quienes pretenden desestabilizar al poder político; más claro, a las fuerzas extralegales que se disputan el negocio de las drogas en Acapulco y el estado.
En política no hay casualidades, y las declaraciones de Bety tienen doble sentido. Es cierto que en política no hay amigos, solo intereses. Y Bety demuestra que no importa pertenecer al mismo partido y corriente si de pelear por un puesto de elección se trata.

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