Por: Rosario García Orozco
Reportera
Chilpancingo, Gro., 27 de abril del 2016.- Se cumplieron 19 meses de los ataques a estudiantes de Ayotzinapa y Aldo Gutiérrez Solano permanece inmóvil en una cama de hospital a causa de las lesiones sufridas ese 26 de septiembre del 2014 en Iguala.
Ha tenido algunos avances pero de manera muy lenta, se mantiene en coma, pero ya nueve un poco las manos y los pies, y eventualmente abre los ojos.
Recibe atención médica en el Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía en la Ciudad de México, donde también fue revisado por un equipo de expertos cubanos.
El avance que ha tenido es grande para su familia, sin embargo los médicos opinan que su recuperación es lenta, pero es normal por sus lesiones.
Aldo Gutiérrez ya tiene 20 años, cuando se registró el ataque a los autobuses de normalistas de Ayotzinapa en Iguala recién había entrado a la escuela, se encontraba en primer año. Una bala atravesó su cabeza.
Su condición física esta muy mermada, adelgazó mucho al perder 20 kilos, «pero va recuperando peso poco a poco», relata su hermano Leonel, uno de los 8 que cuidan de Aldo en la Ciudad de México y que para ello se turnan cada semana, lo que representa un gasto aproximado de mil 800 pesos cada 8 días.
Esto ha provocado el desgaste físico y económico de sus padres y de sus ocho hermanos, quienes prácticamente permanecen en un hospital de la ciudad de México.
Leonel explica que como familia, requieren de la ayuda económica gubernamental, pero no la han querido aceptar, debido al respaldo que se mantiene a los padres de los 43 estudiantes desaparecidos.
“Es cierto que somos un grupo que está peleando contra el gobierno; pero nosotros sí queremos y necesitamos del apoyo gubernamental”, dijo.
Aldo sólo quería ser maestro, dijo Leonel, es un muchacho con un gran gusto por la música costeña y el futbol, a quien esperan sus familiares de regreso a ese rincón de la Costa Chica de Guerrero.