La derrota del pensamiento

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Por: Roger Joseph Bergeret Muñoz

Observatorio Turístico UAGro

Alain Finkielkraut es un intelectual francés, considerado por la crítica como «conservador de izquierdas» es un conocido polemista y autor de numerosos ensayos. Fue electo miembro de la Academia Francesa el 10 de abril de 2014.

En un primer momento se le asoció a los «nuevos filósofos», junto a Pascal Bruckner, André Glucksmann y Bernard-Henri Lévy. También fue relacionado con el pensamiento de Michel Foucault, en su intento de ensayar un periodismo más profundo. Ha mostrado su admiración por la obra de Emmanuel Lévinas, Milan Kundera y Hannah Arendt, y se ha inspirado en ellos para analizar críticamente la «barbarie del mundo moderno», y para construir su visión escéptica del progreso, que empieza a plasmar a partir de La derrota del pensamiento (1987). En sus ensayos analiza también la fragilidad del medio social, la indiferencia ante la memoria y, en suma, el papel del intelectual contemporáneo en la sociedad posmoderna.

Podemos interpretar que la barbarie ha acabado por apoderarse de la cultura de Acapulco, donde crece la intolerancia, al mismo tiempo que crece el infantilísimo del análisis por parte de las autoridades. Cuando no es la identidad cultural la que encierra al individuo en su ámbito cultural y de tragedia que bajo pena del rechazo el acceso a la duda, a la ironía, a la razón –a todo lo que podría sustraerle de la matriz colectiva–, es la industria del crimen, esa creación de la era moderna que reduce a pacotilla las obras del espíritu. Y la vida guiada por el pensamiento cede suavemente a la razón del crimen en su lugar al terrible y ridículo explicaciones ridículas que nos dan las autoridades.

En materia de turismo estamos preocupados por el uso que se hace del pasado. Antiguo referente en la intelectualidad francesa, hoy está en el centro de la polémica de la actividad turística por su postura provocadora en la revuelta de los actores del sector de servicios. Ante la derrota del modelo Turístico se sigue cometiendo los mismos errores, ni podemos salir del círculo vicioso del subdesarrollo, dejando paso al crimen proletario como al de cuello blanco. Se insiste en un análisis infantil de la actividad más importante de la economía del estado con soluciones sin cumplirlas. Lo que único que se evidencia es la derrota de la economía y su pensamiento clásico y neo clásico.

Se ha derrotado la estrategia de la promoción cuando se insiste en ir a mercados donde no tenemos posibilidades dejando al mercado nacional por última opción, como lo dije hace algunos años benditos chilangos que son los que nos viene a visitar y generar la poca riqueza, aunque la delincuencia la arrebata.

La derrota del pensamiento es por igual en el gobierno local cuando ofrece en campaña una cosa y en lo oscurito decide tumbar la ceiba, igualmente derrotado está el municipio cuando no puede con la seguridad ni con las finanzas.

Comenten errores y siguen cometiendo los mismo errores, en estados unidos se volvió a colocar junto a Europa el veto turístico a nuestro destino cuando hace solo unas semanas se aplaudía el logro de sacarlo. El gusto solo duro unos días, por los mismos errores. Interpretando y parafraseando a Nietzsche podemos decir que ante la caída del Turismo, Dios ha Muerto o como lo explica Foucault y retomo su idea que interpreto como que el que ha muerto es el turista de gran poder adquisitivo por la baja calidad del servicio y la falta de seguridad en este paraíso terrenal convertido en un infierno terrenal.

Hemos sido derrotados en el medio ambiente, derrotados en la economía, derrotados en la seguridad, estamos derrotados en el pensamiento creativo, critico, innovador etc..

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