Ante el baño de sangre existente en Acapulco, imposible de negar u ocultar, no hay mas disfrutar de los encantos que ofrece este paradisíaco destino de playa.
En lo personal disfruté este sábado de un recorrido en lancha en la laguna de Coyuca con destino la isla Montosa, donde disfruté de suculentos sopes y un guachinango al ajo delicioso.
Acapulco tiene mucho que dar y eso debemos aprovechar.