Rumor o Verdad. Por Rolando Paredes

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Por Rolando Paredes Carrillo

La decisión del alcalde Evodio Velázquez, de sancionar a los transportistas del servicio público urbano, de no cumplir con la reglamentación correspondiente, merece un aplauso de todos los acapulqueños.
Por primera vez, desde hace 10 años, se escucha la voz de la autoridad municipal en pro de un mejor servicio masivo en el puerto, lo cual define la responsabilidad que se comprometió cumplir en su compaña de imponer orden en todos los aspectos, en este destino de playa como en el municipio.
Todo está muy bien, es digno de reconocerle, pero lo que todos esperamos, tanto usuarios como los que no lo son de este servicio, es que sus palabras se materialicen y ponga en su lugar tanto a consecionarios irresponsables como a choferes, que se han convertido en una amenaza a la generalidad, no solo de porteños, sino de turistas.
Que no le tiemble la mano ni sucumba ante este grupo de presión que ha hecho de las suyas por inmoralidad de gobernantes del estado y municipio pasados, de lo contrario será la mofa de todos y se convertirá en un lacayo de la mafia del transporte.

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