Chilpancingo, Gro., a 15 de Mar. del 2016 (Síntesis de Guerrero).- El coordinador de la bancada del Partido de la Revolución Democrática en el Congreso Local de Guerrero, ha renunciado a esa posición luego de seis meses de haber sido electo y acusar a algunos de sus compañeros diputados locales de «reclamar la defensa de sus intereses personales por encima de cualquier compromiso social» e, inclusive, ser parte de ligas de corrupción.
De la Rosa leyó ante el pleno de diputados un posicionamiento, en el que también renuncia a su posición como secretario de la Comisión de Gobierno y en la que hace un duro reproche a sus compañeros diputados locales del PRD, al llevarse a cabo la sesión ordinaria del Congreso Local.
Enseguida, el texto íntegro leído la tarde de este 15 de marzo ante el pleno del Congreso Local, en el palacio legislativo de Chilpancingo:
“NO PUEDO SER EL COORDINADOR DE UNA FRACCIÓN PARLAMENTARIA EN UN CONGRESO QUE LE HA PERMITIDO A UN GRUPO DE DIPUTADOS, RECLAMAR LA DEFENSA DE SUS INTERESES PERSONALES POR ENCIMA DE CUALQUIER COMPROMISO SOCIAL…”
DIP. SEBASTIÁN ALFONSO DE LA ROSA PELÁEZ
Compañeras Diputadas y compañeros Diputados:
Este pasado día 13 de marzo, se han cumplido seis meses desde que se instaló la presente Legislatura. Sin duda, para cada uno de nosotros no deja de ser una experiencia única, tanto en la perspectiva personal como partidaria, dado el contexto en el que nos desenvolvemos.
Han sido seis meses que nos han permitido dar clara cuenta de nuestros posicionamientos políticos; de nuestras prioridades legislativas y parlamentarias en lo individual y en lo colectivo; y también hemos podido exponer la congruencia de nuestros discursos con la práctica política y el compromiso asumido con nuestros representados. Dicho de otra manera, han sido seis meses, suficientes, para conocernos y que la ciudadanía nos conozca en el desempeño de nuestras atribuciones y cumplimiento de nuestras responsabilidades.
Por ello es que me animo a compartir con todas y todos ustedes, algunas reflexiones desde mi particular experiencia, en el marco del quehacer institucional de este Honorable Congreso.
Durante estos seis meses en que asumí la coordinación de mi Fracción, he procurado conducirme conforme al mandato estatutario de mi Partido; impulsar el trabajo legislativo y parlamentario desde la perspectiva ideológica de la Izquierda; y responder, institucionalmente y como representante popular, al compromiso con la ciudadanía para construir un Guerrero distinto.
Mi responsabilidad como Coordinador de la Fracción del PRD, tanto en esta Tribuna como al interior de la Comisión de Gobierno, siempre ha sido la de contribuir para que el quehacer legislativo y parlamentario de esta Soberanía Popular, responda a las necesidades y reclamos de quienes depositaron su confianza en nosotros para representarlos.
De esta manera y bajo mi coordinación, la Fracción del PRD integró su Agenda Legislativa, producto de una amplia discusión interna, en cuyas propuestas se refleja la visión y expectativas fundamentales del pensamiento de la Izquierda.
Como Coordinador, y al interior de la Comisión de Gobierno, ha sido permanente mi empeño para construir la propia Agenda del Congreso, documento que es hoy una realidad y representa un logro de ésta Legislatura, inédito en la historia reciente de este Congreso.
Igualmente, desde la Comisión de Gobierno, insistí en el diseño del proceso de armonización del marco jurídico local a las disposiciones constitucionales; proceso que se encuentra instalado y que requerirá del esfuerzo de todas y todos nosotros para llegar a buen fin en los plazos establecidos.
He sido, dentro y fuera de este recinto, promotor permanente del diálogo y el entendimiento político; y plenamente convencido de avanzar paulatina pero permanentemente en el irrestricto ejercicio transparente de este Congreso.
Ha existido en todo este tiempo, la actitud esperanzadora y comprometida para promover cambios importantes y trascendentes que dignifiquen este Honorable Congreso.
Sin embargo, muy a pesar del esfuerzo de muchas y muchos de nosotros en esta Legislatura, nos damos cuenta que la dinámica interna de este Congreso, no cambia. Arrastra una herencia política obsoleta; y responde, como desde hace 20 años, a vicios estructurales acuñados en la vieja práctica de la política patrimonialista.
No es sorpresivo que la percepción del colectivo social redunde permanentemente en que el Congreso se desenvuelve en la opacidad; que en demérito de sus propias atribuciones, no es capaz de rendir cuentas a la sociedad.
Esta sociedad, cada vez más crítica, cuestiona el tráfico de influencias y el abuso de poder; prácticas que alimentan el desvío de las responsabilidades institucionales en detrimento del interés general.
Esta dinámica ha hecho mella en algunas y algunos diputados de mi Fracción, quienes se han rendido a la práctica perniciosa del uso patrimonialista del poder y abuso de su autoridad.
Esta conducta de la estructura interna del Congreso, que ha prevalecido al margen de toda disposición legal o reglamentaria, impone condiciones que alimentan la corrupción, trasgreden la responsabilidad institucional y generan condiciones de impunidad política y legal.
Bajo esta circunstancias, comunico a todas y todos ustedes, compañeras y compañeros Diputados, que a partir de este momento, renuncio al cargo de Coordinador de la Fracción Parlamentaria del Partido de la Revolución Democrática de esta Sexagésima Primera Legislatura; y consecuentemente al cargo de integrante de la Comisión de Gobierno, como Secretario de la misma.
La razón de mi renuncia, como ya lo he explicado, no solo es por demás simple y llana, es también grave: no puedo ser el Coordinador de una Fracción Parlamentaria en un Congreso que le ha permitido a un grupo de Diputados, reclamar la defensa de sus intereses personales por encima de cualquier compromiso social, de filiación político-partidaria e, incluso, presumiblemente trasgrediendo la legalidad.
Hoy, bajo estas circunstancias, no me puedo permitir seguir al frente de esa responsabilidad.
Validar o dejar pasar hechos, no es congruente con la naturaleza de mis convicciones personales y de mi formación política. Simple y llanamente no es ético. No puedo representar ni hablar en nombre de quien impunemente usufructúa su condición de diputado o diputada en beneficio personal.
Esta decisión la asumo con plena responsabilidad ante la ciudadanía y mi partido. La razón primera y última de mi renuncia, es ética; principio al que no renunciaré bajo ninguna circunstancia. No estoy dispuesto a denigrar o a envilecer el ejercicio de la política; reafirmo mi disposición, a buscar el entendimiento y hacer valer la razón política por encima de canonjías que empeñen mi libertad y mi conciencia.
También tengo que ser enfático en el reconocimiento y mi agradecimiento a las compañeras diputadas y los compañeros diputados de mi Fracción que se han sumado, independientemente de nuestra pertenencia a las fuerzas internas de nuestro partido, al acatamiento de las disposiciones estatutarias que rigen al Partido de la Revolución Democrática.
Por ello, sin lugar a dudas, afirmo que seguirán presentes en este Congreso, voces que propugnen -desde la Izquierda- por un nuevo proyecto de nación; quienes, comprometidos con salvaguardar el interés general, sumaremos nuestro esfuerzo con los de todas y todos ustedes, para construir los acuerdos institucionales necesarios en el pleno cumplimiento de nuestras atribuciones.
Por último, agradezco infinitamente a todas y todos ustedes compañeros Diputados, la actitud tolerante que hasta hoy como Coordinador de la Fracción Parlamentaria del PRD se han servido dispensarme durante el debate parlamentario; tolerancia y respeto que encontrarán de mi parte, ahora, desde una curul sin título nobiliario.
Gracias