Por: Rosario García Orozco
Chilpancingo, Gro., 9 de marzo del 2016.- Robespierre Robles Hurtado, presidente del Tribunal Superior de Justicia, informó a los padres de los 43 estudiantes de Ayotzinapa, que sí existe video de uno de los ataques ocurridos en Iguala el 26 de septiembre del 2014, pero que fue entregado por la anterior titular del poder judicial del estado, Lambertina Galeana Marín, a la Procuraduría General de la República.
Durante una reunión entre los padres de los normalistas desaparecidos y el presidente del TSJ, Robles Hurtado les entregó copias certificadas de los expedientes del caso Ayotzinapa con que cuenta esa instancia.
Dichos expedientes corresponden a las causas penales 212/2014-II, 214/2014-II, 216/2014-II y 217/2014-II del índice del Juzgado de Primera Instancia en Materia Penal del Distrito Judicial de Hidalgo, que fueron instruidas por los delitos de “homicidio calificado y tentativa de homicidio”, en agravio de los estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa, de nombres Julio Cesar Mondragón Fontes, Julio Cesar Ramírez Nava, Daniel Solís Gallardo y otras personas, mismas que se encuentran en etapa de desahogo de pruebas.
Robespierre Robles informó en entrevista posterior a la reunión que el equipo técnico que opera las cámaras y la ex presidenta del TSJ entregaron el material de videograbación el 24 de julio del año pasado a la PGR, con base en la indagatoria PGR/SEIDO/UEIDMS/001/2015, al agente de Ministerio Público de la federación, Ernesto Oscar Francisco Ornelas Delgado.
Luego de la reunión, los padres de familia se dijeron insatisfechos con el resultado de la misma porque lo que ellos esperaban era tener en sus manos una copia de los videos, sin embargo anunciaron que tomarían los expedientes y los valoraran dentro de la Normal Rural de Ayotzinapa, no sin antes confirmar que esto es solo una muestra más de que las autoridades ocultan información del paradero de sus hijos.
Insistieron en que el presidente Enrique Peña Nieto instruya al ejército que declaren los militares que estuvieron en servicio la noche del 26 y madrugada del 27 de septiembre de 2014 en Iguala, «¿qué esconden?», cuestionaron; y advirtieron que seguirán movilizándose hasta dar con el paradero de sus hijos, «no andamos en esto por gusto, sino para recuperar a nuestros hijos».