PIB 2015 entre luces y sombras
La tasa oficial de crecimiento del PIB en 2015 fue de 2.5%, cifra que si bien no es extraordinaria, resultó positiva, lo que es digno de reconocer en estos momentos de incertidumbre internacional, pero adolece del inconveniente que el PIB per cápita en dólares se redujo por la depreciación del peso.
El martes 23 INEGI* informó que la tasa de crecimiento del PIB en 2015 se ubicó en 2.5%, cifra que se ubica dentro del rango estimado por la secretaría de Hacienda (2 – 2.8%,) y superó ligeramente el nivel superior (1.9 – 2.4%) estimado por el Banco de México. Las actividades más dinámicas fueron el Comercio y las Manufacturas, con tasas de 4.5% y 2.86%, respectivamente. El sector Servicios en su conjunto -en el que se encuentra clasificado el Comercio- avanzó 3.2%, con base en lo cual es posible afirmar que el crecimiento del PIB se basó en gran parte en el mercado interno, lo que debe encender las alarmas para este año ante las restrictivas medidas de política fiscal.
Históricamente la evolución económica promedio de los primeros tres años, comparada con los últimos tres sexenios, arroja resultados positivos para el gobierno actual ya que el 2.03% obtenido supera el 0.1% de Felipe Calderón, el 0.3% de Vicente Fox y sólo queda por debajo del 2.4% de Ernesto Zedillo, siendo todos, excepto este último, afectados por las condiciones económicas internacionales. Fox por el atentado de septiembre de 2001 en los Estados Unidos, que derribó las Torres Gemelas; Calderón por la crisis de 2008 – 2009, catalogada por muchos como la peor, incluso sobre la de 1929; Peña por la volatilidad financiera que ha depreciado el peso y el desplome en la extracción y en el precio del petróleo. El gobierno de Zedillo, como se señaló, no se vio afectado por factores externos pero si, y fuertemente por factores internos. La devaluación del peso a 19 días de iniciado su gobierno ocasionó un desplome de 5.8% en el PIB de 1995, recuperándose ampliamente en los años subsecuentes.
Internacionalmente la comparación es necesaria para ubicar al país en dicho contexto. El 2.5% frente a los pronósticos de la OCDE** para el 2015, resulta inferior al 3% promedio mundial y mucho menor frente a las economías más dinámicas, India con 7.4%, China con 6.5% y altamente positivo frente a una economía semejante, Brasil con -4%. Una comparación ineludible es con los Estados Unidos, cuyos resultados preliminares estiman 1.8%. La conclusión es que si bien el país no está en su mejor momento, al menos sigue creciendo y muy importante, el equilibrio macroeconómico lo garantiza, dentro de ciertos límites, pese al desordenado e imprevisto entorno internacional.
El problema que se destaca de manera notoria es el comportamiento del PIB per cápita. Dado que este indicador se presenta medido en dólares, para tener una homogénea forma de comparación a nivel mundial, la fuerte depreciación del peso a que fue sometido el año anterior dio por resultado que si bien el PIB creció nominalmente y en términos reales, medido en dólares el monto resultó menor.
De acuerdo a INEGI el PIB per cápita se redujo 12.8% en 2015 respecto de 2014, al pasar de 10 mil 831 dólares a 9 mil 445 dólares, con lo que se ubicó en niveles semejantes a los alcanzados en 2007 (9 504 dólares), 2008 (9 875 dólares) y 2010 (9 204 dólares), abandonando los niveles superiores a los 10 mil dólares rebasados a partir de 2011, lo que obviamente representa una pérdida de poder de compra a nivel internacional y ¡No es una buena noticia para la sociedad mexicana! Para Reflexión.