Chilpancingo, Gro., 14 febrero de 2016.- El presupuesto de Guerrero de aproximadamente 48 mil 500 millones de pesos aprobado para este 2016 podría disminuir derivado de los reajustes financieros que aplique el gobierno federal por de la caída del precio del petróleo y aumento del dólar.
“No quiero especular hasta no tener el ajuste que tenga Hacienda”, afirmó este domingo el secretario de Finanzas y Administración del gobierno estatal, Héctor Apreza Patrón, sin dejar de lado que “existe la posibilidad”.
El funcionario indicó que el gobierno estatal necesariamente seguirá requiriendo el apoyo del gobierno federal para equilibrar el impacto financiero que se prevé para este año, adicional a los reajustes que la administración estatal podrá en marcha.
“Lo que ha anunciado la Secretaría de Hacienda es que lo que va a recortar es lo relativo al gasto corriente. En el caso de Guerrero, el 93 por ciento del gasto corriente tiene que ver con gastos personales”, señaló.
“Hay que apretarse el cinturón”, expuso, y adelantó que “el programa de ajuste tiene que tocar necesariamente a la planta laboral”.
Apreza dio a conocer que el gobierno estatal arrastra “una nómina muy inflada de varios miles de trabajadores”, la cual ya está en revisión en cada dependencia.
“Sin incluir sector educativo y sector salud, que esos se llevan el 85 por ciento del gasto (…) aproximadamente son 25 mil trabajadores y yo creo que si habría un ajuste de 4, 5 mil, aún así estaríamos sobrados”, confirmó.
Dio a conocer que durante este primer trimestre al menos 300 personas han sido dadas de baja de la nómina por retiro voluntario o finiquito debido al cruce de información que se ha hecho.
“Nos encontramos con gente que cuando detuvimos los pagos y les pedimos que se presentaran a realizar el cobro directamente para que nos informaran donde se encontraban trabajando, resulta que ya no se presentaron”, dijo.
Había “muchos casos” de trabajadores hasta con 50 y 60 mil pesos mensuales, incluso algunas con sueldo de secretario superior a los 100 mil pesos, en las secretarías de Salud, Educación, Desarrollo Rural, Protección Civil y Finanzas.
También informó que el desorden que heredó la administración afecta los procesos de revisión, incluso para la presentación de la cuenta pública ante la Auditoría General del Estado (AGE).
“Parece que alguien entró a una biblioteca pública que tenía stands, pareciera que alguien tiró todos los libros, los revolvió. Entonces, lo primero que estamos haciendo es clasificándolo por tema”, contó.
(www.agenciairza.com)