Por: Iván Ureña
Refrán popular: Más rápido se coge al mentiroso que al cojo.
El Mando Único, desde su implementación ha sido controversial en Morelos; sin embargo, a raíz de la lamentable muerte de Gisela Mota y el posterior decreto del gobernador de imponer el modelo policial a 15 municipios, incluidos los que querían abandonarlo, se desató una polémica que trascendió al estado.
Para el gobernador Graco Ramírez, no se debe dejar en manos de los municipios la labor policiaca, dice que éstos no tienen capacidad para combatir la criminalidad. Además acusa a los presidentes municipales que pretenden salirse del modelo policial, porque el edil o sus colaboradores ya tienen acuerdos para beneficiar y dejar operar algún grupo criminal.
Por su parte, los acusados, dicen que la decisión de abandonar el Mando Único, se sustenta en que la población, no sólo lo rechaza, sino que además la criminalidad no ha disminuido, y rematan: es una violación a la autonomía municipal. Además, los presidentes le exigen al gobernador, que si tiene pruebas, las presente.
En ese clima de confrontación y escasa reflexión, se hace necesario un estudio desapasionado, sustentado en datos duros y oficiales, que incluya los niveles de criminalidad que había en Morelos antes de que Graco llegara al gobierno estatal, adicionalmente, cómo ha evolucionado una vez instalado el perredista en el poder y cuáles son los resultados, desde que el Mando Único es responsable de la seguridad en casi todo Morelos.
Es primordial destacar que el indicador más exacto para medir el clima de inseguridad en un estado, son las denuncias por delitos del fuero común y no únicamente los del alto impacto, ya que este último indicador es un dato parcial, porque no contemplan crímenes altamente traumáticos, como el robo con violencia a casa habitación, a transeúnte y a negocios o violación con golpes. Por tal razón, la estadística más completa es el total de las denuncias del fuero común, que además son responsabilidad directa de los gobiernos estatales.
Nacional.
Veamos cómo ha sido la evolución de la incidencia delictiva a nivel nacional en estos último tres años.
En el 2012, hubo un millón 704 mil 915 denuncias del fuero común, un promedio mensual de 142 mil 76 denuncias y para el 2015, de enero a noviembre, se presentaron un millón 383 mil 373 denuncias, un promedio mensual de 125 mil 761, un descenso de 13 por ciento. Nos caiga bien o no Peña Nieto, e independientemente de nuestras filias o fobias con otros gobernadores, hay un descenso y punto, los datos duros eso indican.
Se observa un descenso marcado en las denuncias del fuero común a nivel nacional. Ahora, veamos qué dicen los datos para Morelos, desde que Graco llegó al poder.
Morelos
Es importante aclarar que Graco Ramírez tomó el poder en octubre del 2012, por lo que considerar el último trimestre de ese año como parte de la gestión del exgobernador Marco Adame sería un error y desacreditaría el estudio, para evitar eso, se tomaron sólo los últimos doce meses de la gestión del panista, octubre del 2011 hasta septiembre del 2012. Así, con el panista hubo 44 mil 981 denuncias, un promedio mensual de 3 mil 74. Con el tabasqueño, en el 2015, con únicamente once meses se registraron 45 mil 629 denuncias, un promedio mensual de 4 mil 148 denuncias, un incremento con respecto al último año de Adame, de 400 denuncias por mes, o un 11 por ciento más.
La gráfica es contundente: con Graco Ramírez, se observa claramente un incremento en las denuncias.
Graco, con y sin Mando Único
En el primer trimestre de gobierno del perredista, octubre-diciembre del 2012, las denuncias llegaron a 3 mil 797 y todavía el Mando Único no entraba en funciones. En el 2013, cuando el Mando Único empezó a operar, hubo 4 mil 137 y en el 2014, se registraron 4 mil 45 denuncias. Pero, en el 2015, año en que el Mando Único está operando a plenitud, donde vive el 95 por ciento de la población, y están bajo su responsabilidad las ciudades más importantes del estado, se observa la cifra más alta en la historia de Morelos: 4 mil 148 denuncias.
En conclusión
Uno, mientras a nivel nacional mejora la situación, en Morelos se agrava, entonces no se le puede echar la condena a la federación o a los estados ajenos. Hay algo que está haciendo mal la autoridad local, porque mientras otros estados y regiones mejoran, Morelos empeora.
Dos, siendo malas las cifras con Adame, ahora son peores, ergo no se le debiera atribuir la culpa del mal desempeño al exgobernador panista, es responsabilidad de la actual administración.
Tres, aunque Graco tiene los peores resultados en la historia del estado, sin embargo, en su primer trimestre, cuando todavía no operaba el Mando Único, había menos denuncias que ahora. Así, Morelos está peor con el Mando Único que sin él.
Eso es lo que nos indican los datos duros y oficiales, lo demás es cuento.
