Por Efraín Flores Iglesias
El PRD: revolverse con el PAN
El PRD dejó de ser un partido de izquierda. Sus dirigentes lo han denigrado al establecer alianzas con el PAN. Y, peor aún, cuando ganan una gubernatura o alcaldías no llevan a la práctica los principios básicos que los rige. De hecho, han resultado igual o peor que los priistas que tanto cuestionan.
Se entiende que para ganar una elección se requieren alianzas sólidas, pero eso de unir el agua con el aceite, sí que está canijo. Es incongruente, pues. Pero en fin, los dirigentes de ese partido, en especial Los Chuchos, no conocen la vergüenza. Les vale que les digan incongruentes, traidores de la izquierda o serviles del poder.
Aclaro, no generalizo. Pues hay alcaldes y uno que otro gobernador que más o menos llevan a la práctica los principios que rigen al PRD y que no se alejan de sus gobernados.
Las alianzas entre la izquierda y la derecha no siempre dan buenos resultados a la hora de ejercer un gobierno. Funciona solamente para conquistar el poder. Los ejemplos más claros lo tenemos en Sinaloa, Puebla y Oaxaca que por primera vez tuvieron alternancia con la llegada de Mario López Valdez “Malova”, Rafael Moreno Valle y Gabino Cué Monteagudo, respectivamente. Los tres le ganaron en 2010 al PRI, instituto político en el que alguna vez militaron.
Ya instalados en el cargo rompieron acuerdos y mandaron al carajo al PRD. Ni las gracias le dieron. Y sus gobiernos se caracterizaron por ser intolerantes, corruptos y omisos ante la delincuencia organizada.
En Guerrero ocurrió lo mismo en 2011. En un principio el PRD iba en alianza con Movimiento Ciudadano y el Partido del Trabajo, pero de último momento el PAN hizo declinar a su candidato Marcos Efrén Parra Gómez a favor del converso Ángel Heladio Aguirre Rivero.
El Sol Azteca y sus aliados ganaron la elección. Y lo hicieron otra vez con un ex priista que enojado por no ser postulado por el PRI decidió ser postulado por los partidos de izquierda. Pero su gobierno fue un desastre. Ni siquiera terminó su mandato, ya que tuvo que solicitar licencia luego de los lamentables hechos ocurridos en Iguala, la noche del 26 y madrugada del 27 de septiembre de 2014.
Ángel Aguirre encabezó también una administración corrupta y permitió que la delincuencia organizada hiciera su santa voluntad en toda la geografía guerrerense. Ante eso, los electores se desquitaron con el PRD en la elección del pasado 7 de junio y optaron en darle otra oportunidad al PRI.
Queda claro que el PRD pierde su esencia de izquierda cuando llega al gobierno. Cuando está en la oposición grita a los cuatro vientos que está a favor de las causas sociales y condena en todo momento las pifias que cometen los gobiernos priistas.
No es que sufra una crisis de identidad ideológica. El problema del PRD no son sus estatutos ni principios básicos. Su problema es la falta de capacidad para formar cuadros propios, seriedad con su militancia y por seguir cachando tránsfugas.
Si el PRD no corrige sus errores dejará de ser la tercera fuerza política en la elección de 2018. Y Andrés Manuel López Obrador y su franquicia Movimiento Regeneración Nacional (Morena) están aprovechando muy bien la situación.
Hay perredistas que tienen fe de que su candidato presidencial sea López Obrador. Lo que no entienden es que el tabasqueño no quiere nada con los mandamases del Sol Azteca (Los Chuchos). Ni a la esquina con ellos, ha dicho en varias ocasiones. Y no es para menos, Jesús Ortega Martínez y Jesús Zambrano Grijalva fueron los que propiciaron su salida de ese instituto político el cual fundó en 1989 junto con Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano y otros notables políticos y académicos con ideología de izquierda.
Y en la elección del año pasado, Morena demostró que va con todo para consolidarse como una opción real de gobierno para la elección presidencial. Antes, el PRD obtenía el 17% en las elecciones intermedias, pero en 2015 sólo logró el 10.87%. Mientras que el partido de El Peje obtuvo 8.39%.
Este año el PRD está en un dilema. Por una parte, su dirigente nacional (Agustín Basave Benítez) puso a la mesa del Consejo Nacional su renuncia si las tribus le impiden concretar alianzas con el PAN en algunos estados que este año elegirán gobernadores; y por la otra, algunas tribus han dicho que NO a las alianzas con el blanquiazul.
Pero mientras se distraen internamente, el PRI y su líder Manlio Fabio Beltrones Rivera va avanzando para retener las gubernaturas que tiene en este momento y recuperar las que pueda.
El 2018 está a la vuelta de la esquina. He ahí la preocupación del PRD y su urgencia por hacer alianzas para no quedarse fuera de la jugada o del presupuesto.
Es más probable que se unan con el PAN postulando a un candidato común y no con Morena.
ENTRE OTRAS COSAS… La que está en serios aprietos es la actriz Kate del Castillo por su encuentro con “El Chapo Guzmán” antes de la detención de éste en algún punto del estado de Sinaloa. La PGR ya la investiga.
Comentarios: E-mail:efrain_flores_iglesias@hotmail.com; Facebook: Efraín Flores Iglesias; Twitter: @efiglesias
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