De Julio Ayala Carlos
COINCIDENCIA O NO, pero desde que llegó a la presidencia municipal de Zitlala, Roberto Zapoteco Castro, es decir, desde que se convirtió en el mandamás de ese municipio, la inseguridad y la violencia, traducida en muertos y más muertos, es el pan de cada día.
Pero más allá de eso, lo cierto es que Zitlala se ha convertido incluso más peligroso que Chilapa, en donde, dicen, los grupos del crimen organizado se pelean el territorio. Lo cierto es que desde que en Zitlala gobierna Zapoteco Castro, todo es violencia.
Y lo cierto es, también, que desde el gobierno municipal se busca ocultar lo que ahí ocurre, y cuando no pueden hacerlo, por la gravedad de los hechos, funcionarios de ese Ayuntamiento culpan a los reporteros, como si éstos fueran los culpables de lo que allí ocurre.
Ciertamente puede ser coincidencia el que la violencia se haya apoderado de Zitlala, pues es muy cierto que ésta, como consecuencia de la inseguridad pública existe en ese municipio desde hace algunos meses. Sin embargo, es también muy cierto que en los últimos 90 días los hechos de violencia, traducidos en muertos y levantones, se han recrudecido.
En este sentido, llama la atención que desde el propio gobierno de Roberto Zapoteco Castro se busque ocultar los hechos de violencia en el municipio de Zitlala, o en su caso, culpan a los reporteros de “magnificar los hechos”, como si las muertes, como las seis que ocurrieron este miércoles, así como el levantón que sufrió el ex secretario general del Ayuntamiento de ese lugar, Santiago Tixteco Cosme, fuera sencillo o una jalada de los comunicadores sociales.
En fin que en Zitlala, como en Chilapa, las cosas están calientes. Por supuesto, no son los únicos municipios donde la inseguridad pública y la violencia mantienen en el terror, la zozobra y el miedo a sus habitantes, pero sí es preocupante que el alcalde y sus empleados busquen ocultar los hechos, como si en lugar no pasara nada.
