Reflexiones, Binomio amenazador: Petróleo y Dólar

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Por: Salustio Vicente García Juárez
A partir de esta semana la economía mexicana se vio afectada por dos fenómenos que son la combinación perfecta para ponerla literalmente de cabeza al caer los precios del petróleo por debajo de los 30 dólares el barril y subir al mismo tiempo el precio del dólar por arriba de los 17 pesos.

El comportamiento del mercado petrolero en los últimos 18 meses ha presentado una acelerada caída en el precio. En junio de 2014 era de 100 dólares en promedio y el 7 de este diciembre los futuros del Brent y el West Texas Intermediate (WTI) –referentes internacionales del petróleo- estaban en torno de los 40 dólares el barril, 40.26 y 37.51 dólares respectivamente, niveles similares a los registrados en febrero de 2009, por lo que la pérdida en el precio es de alrededor del 60%.

Una baja en el precio de esa magnitud es suficiente para reducir drásticamente el flujo de divisas por ese concepto. En México la situación se agudiza por dos motivos, el precio de la mezcla de exportación es menor, está debajo de los 30 dólares, por lo que la pérdida no es del 60%, supera el 70%. El segundo motivo está en la reducción en la plataforma de exportación, derivada de la menor plataforma de producción, obligada por el agotamiento de las reservas de crudo.

El futuro no es nada promisorio en este mercado en el que la oferta supera a la demanda por lo que se requeriría limitar la producción para propiciar la elevación en los precios. Medida que en términos generales la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) no ha logrado y la reunión del viernes 4 del mes en curso no fue la excepción, por lo que ante la falta de consenso se dejó el camino libre para exportar crudo a discreción, lo que presagia una buena temporada de precios reducidos al igual que los montos de divisas recibidos por los países exportadores de crudo.

Se tiene así un entorno mundial con un sector exportador petrolero que obtiene menores ingresos -por precios más bajos del crudo- que incide y coexiste con un Tipo de Cambio altamente volátil, ocasionado por el entorno macroeconómico global, en el que destaca significativamente el probable aumento en las Tasas de Interés en los Estados Unidos por parte del Sistema de la Reserva Federal (Fed*). Ello crea expectativas en los agentes económicos que, en espera que suceda y con la intención de obtener beneficios, han ocasionado –y continúa haciéndolo- fuertes y frecuentes movimientos de capitales afectando el acervo de divisas disponibles en los distintos países y causando que el valor del dólar esté al alza en un escenario de absoluta incertidumbre y volatilidad.

La fuerte caída en el precio del crudo del lunes 7 ocasionó que el Peso se depreciara 1.4%, por debajo del Peso colombiano (3.2%) y el Rublo (2%). Sin embargo la depreciación acumulada en los primeros 11 meses del año es ya de 14.6%, cifra superior al 13% registrado en todo 2014. Además las positivas cifras del empleo registradas en noviembre en los Estados Unidos parece ser un indicador que termina con la incertidumbre de que la Fed aumente las Tasas de Interés en su reunión del 15 – 16 del mes por lo que se pronostica que la volatilidad financiera continúe, tratando de ajustarse al nuevo contexto.

Contexto que modificará sustancialmente la situación actual ya que afectará los flujos de capitales especulativos y productivos, encarecerá los pagos por intereses de la Deuda Externa y desalentará el avance de la Reforma Energética. Este escenario perdurará al menos en el corto plazo. Para Reflexión.

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