Acapulco, Gro., diciembre 06 del 2015 (IRZA).- El arzobispo de Acapulco, Carlos Garfias Merlos, estableció que las autoridades tienen que controlar cualquier tipo de manifestación violenta para garantizar el orden.
Entrevistado sobre los conflictos que han generado maestros disidentes en el marco de la evaluación educativa, dijo que forzosamente se tiene que combatir “lo que está resultando expresión de violencia o de rebelión».
«Sabemos que hay posturas que podemos recriminarle a la autoridad, pero también podemos recriminarle a los maestros”, señaló el arzobispo de Acapulco, y añadió que también se justificó la presencia de seis mil policías federales para resguardar el orden en la evaluación educativa.
Opinó que las autoridades buscaron garantizar seguridad a los maestros que acudieron a la evaluación y, con el operativo policiaco, se protegió el espacio donde la realizaron.
A Garfias Merlos también se le cuestionó sobre los gastos para esta evaluación educativa, y comentó que se justifica porque lleva el objetivo de capacitar a los que a su vez darán capacitación.
Asimismo, respecto a la investigación para castigar a los maestros que intentaron sabotear la evaluación, Garfias Merlos opinó que “son cuestiones que no son fáciles de juzgarse, se tienen que conocer los hechos y ahí es donde deben hacerse las investigaciones pertinentes”, para proceder en consecuencia. (www.agenciairza.com)
