¿Qué hubiera pasado si …?

Por Salustio Vicente García Juárez
El 19 de septiembre de 1985 a las 7:19 horas se manifestó el terremoto que causó graves daños materiales y un número indeterminado de decesos en la ciudad de México, pero ¿Qué tan diferente hubiera sido el número de pérdidas humanas si en aquella época ya se aplicara el Horario de Verano?
México adopta el Horario de Verano desde 1996 con el objetivo oficial de impulsar el ahorro de energía. En realidad lo que se pretendía era evitar el desfase en las operaciones financieras con los Estados Unidos durante el tiempo que este país lo llevaba a la práctica.
Adelantar una hora entre el primer domingo de abril y el último domingo de octubre para aprovechar al máximo la luminosidad solar es lo que pretende dicho Horario de Verano. A partir de 1996 todos los 19 de septiembre inevitablemente han tenido una hora adelante los relojes por lo que de haberlo realizado once años atrás (1985) el terremoto se hubiera manifestado, no a las 7:19 horas, sino a las 8:19 por lo que las actividades en las oficinas y escuelas se estarían realizando con absoluta normalidad.
Cifras oficiales reportaron el fallecimiento de entre 6 mil y 7 mil personas. Otras fuentes estiman la cifra en 10 mil e incluso mayores a pesar de que el número de personas rescatadas de entre los escombros superó las cuatro mil. Las estructuras destruidas con el primer movimiento y las réplicas subsecuentes, en especial la del día siguiente a las 19:37 horas con una magnitud de 7.3 grados Richter, se calculó en 30 mil y 68 mil con daños parciales.
Algunas de las afectaciones más conocidas son las siguientes. En el área de la salud la destrucción afectó al Hospital General de México (se desplomó el edificio de seis pisos de la Unidad de Ginecología y otro de ocho de la Residencia Médica). En el Hospital Juárez se cayó la torre de Hospitalización de 10 pisos y en el Centro Médico Nacional igual suerte tuvieron el Hospital de Cardiología y la Unidad de Mantenimiento, además de registrar severos daños el Hospital General Bernardo Sepúlveda y las Unidades de Urgencias, Traumatología y Oncología.
Entre las áreas habitacionales destaca el edificio Nuevo León en el Conjunto Urbano Nonoalco Tlatelolco, en el que se derrumbaron las secciones C, D, E y F de las cinco secciones de que constaba, tenía 15 pisos con un total de 288 departamentos. Los edificios A1, B2 y C3 del Multifamiliar Juárez sufrieron igual afectación. Los hoteles no se escaparon del terremoto y en especial afectó a los ubicados en la zona de la Alameda, el Regis y el Prado, además del D`Carlo en la Plaza de la República.
Las oficinas no escaparon a la destrucción. El conjunto Pino Suárez compuesto de dos torres de más de 20 pisos -albergaba oficinas de los juzgados del Distrito Federal- sufrió la destrucción de una de ellas y fuertes daños a la otra. Las oficinas de la Procuraduría de Justicia del Distrito Federal ubicada en la avenida Niños Héroes de la colonia Doctores quedaron en ruinas. En avenida Cuauhtémoc 80 los últimos dos pisos del edificio de ocho, que alojaba a dependencias de la Secretaría de Comercio y Fomento Industrial se desplomaron, quedando el resto prácticamente en ruinas.
¿Qué tanto más hubiera aumentado la cifra de muertes de haberse presentado el terremoto a las 8:19 horas? Es una simple especulación que merece una seria Reflexión.