*** El priista Francisco Javier García González acusa al líder del Frente de Defensa Popular Rodolfo Colorado Huixteco, de ser la mente del grupo armado que tomó la cabecera municipal en Mayo
*** Suman en Chilapa 117 comunidades cuyos pobladores se han armado contra la delincuencia

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Chilpancingo, Gro., a 26 de agosto del 2015 (Síntesis de Guerrero).- El líder del Frente de Defensa Popular (FDP), Rodolfo Colorado Huixteco denunció que el presidente municipal de Chilapa de Álvarez Francisco Javier García González, “le mandó a decir que lo va a desaparecer”.
De acuerdo a la denuncia del luchador social, el alcalde lo responsabiliza de que algunas comunidades se hayan armado para penetrar y tomar la cabecera municipal. En ese contexto, Huixteco responsabilizó al alcalde priista “de lo que le pase a él o a su familia”.
En entrevista, el líder del FDP en Chilapa señaló que tras los acontecimientos que se dieron el pasado mes de mayo ante la incursión de personas armadas proveniente de varias comunidades; Francisco Javier le ha hecho amenazas directas.
Lamentó que el edil pretenda hacerlo responsable de un hecho generado por el propio gobierno al no brindar seguridad a la ciudadanía, sobre todo porque jamás se atendió el problema de desaparición forzada y secuestros, que fue lo que detonó el movimiento armado que se apropió de la cabecera municipal.
El luchador social se asumió como parte de las personas inconformes de las comunidades ante la inseguridad y falta de obra social, pero negó que haya sido el responsable de la toma de la cabecera, aunque a la vez aceptó haber participado en el levantamiento armado que, destacó: “fue por nuestra propia seguridad”.
Más aún, afirmó que para no cumplir las demandas de su organización, el edil lo está responsabilizando de los hechos y lo ha amenazado con “desaparecerlo”.
“Yo los estoy ayudando, les hemos dado asesoría (a las comunidades) y eso está motivando a que el señor quiera desaparecerme”, se quejó.
Colorado Huixteco se deslindó de cualquier grupo delictivo: “nosotros no pertenecemos a ningún grupo de la delincuencia organizada. Somos gente que quiere la integridad y la seguridad de sus familias”.
Luego insistió en que, ante la ola de desapariciones y amenazas contra la gente de las comunidades, no les quedó otra opción más que organizarse y armarse, por lo que hoy ya son 107 comunidades armadas, con machetes, palos y armas de bajo calibre. (Agencia Periodística de Investigación)