
Por: Rosario García Orozco
Reportera
Chilpancingo, Gro., 18 de agosto del 2015 (Síntesis de Guerrero).- Al asumir este día la titularidad de la Diócesis Chilpñancingo-Chilapa, Monseñor Salvador Rangel Mendoza, reconoció que los ojos de México y el mundo están puestos en Guerrero por la inseguridad y la violencia que se vive, por lo que convocó a fuerzas políticas y sociales a unirse a la cruzada por la Paz, la concordia y la reconciliación de los guerrerenses.
Dijo que la pobreza es otro tipo de violencia y por ello insistió en que es tiempo de trabajar por la reconciliación y unir los esfuerzos de la Diócesis, de las organizaciones sociales, civiles y políticas del estado y de la ciudadanía en general para reducir el impacto de la inseguridad y superar el resto de las crisis existentes actualmente en el estado suriano.
Agregó que la falta de oportunidades, la pobreza, la desigualdad, la inequidad y la falta de una educación de calidad; así como la crisis de legalidad y de moralidad, el debilitamiento del tejido social, la corrupción a varios niveles, son factores que han abonado el terreno y lo han hecho fértil para que se siga afectando a los habitantes del estado.
Ante el gobernador electo, Hector Astudillo Flores, el prelado dijo que en este estado es notorio el dolor de las personas que han sido víctimas de la Violencia y la inseguridad que ha encontrado terreno fértil en esta sociedad.
Monseñor Salvador Rangel convocó a todos los cristianos y gobernantes de los tres niveles a unirse a la cruzada de paz, concordia y reconciliación, e insistió en que solo de ese modo puede salir adelante el pueblo de Guerrero.