Por: Guadalupe Jaimes
Reportera con redacción de
Síntesis de Guerrero
Zitlala, Gro., a 18 de agosto del 2015 (Síntesis de Guerrero).- Hemos tomado el título que hizo famoso un ilustre guerrerense, Juan Sánchez Andraca, quien en sus entregas llamadas “Asi Somos en Guerrero”, plasmó en tinta y letra impresa las bellas tradiciones del estado de Guerrero las que, a pesar del constante acoso de extranjerismos, se mantienen vigentes en nuestros pueblos.
La entrega de Lupita Jaimes a Síntesis de Guerrero, muestra una de las mas bellas tradiciones de un municipio ajado por la violencia, la migración al Norte del País o a Estados Unidos. Aunque las costumbres de las ciudades parecen invadir nuestros pueblos, las tradiciones se mantienen.

Zitlala tiene mucha tradición y cultura, cuando una persona se casa, al padrino se le hace entrega de guajolotes los cuales son paseados por todo el pueblo, se realiza el lavado de ropa, se llevan lavaderos , jabón, clara sol , esto son cargados por los señores y las señoras bailan , termina el recorrido en la casa del novio, donde las señoras lavan la ropa y es entregada a la madrina de la novia, una tradición de muchos años.Fotos: Jesus Chinito.
Zitlala es un municipio donde la gente conserva mucho sus tradiciones y cultura. Aquí hay algo diferente: las bodas. Tienen un ritual único: cuando alguien se va a casar lo primero que debe hacer es buscarse un padrino dispuesto a comprar y vestir a los ahijados. Por lo regular los padrinos que ganan la elección son los del bautizo del novio. Ah, también se encargan de los gastos de la iglesia, el registro civil… y tantas otras cosas más.
El Padrino, según el ritual es identificado como el responsable del recorrido que hacen por las calles de todo el pueblo los novios. Para que todo mundo se entere. Es decir: el padrino de velación tiene la obligación de llevar:
1) Cinco lavaderos nuevos
2) Clarasol
3) Jabón
4) Jícaras
5) Una cobija
6) Mezcal

Al comenzar el recorrido, salen desde la casa del padrino para trasladarse a la casa de los novios. Desde un principio la música les acompaña y van bailando, hombres y mujeres. Algunos hombres llevan un guajolote, su lavadero y su botella de mezcal.
Cada tía de la novia, o del novio, se visten de Zitlalteca; algunas señoras llevan su sombrero en la cabeza. Debe ser elaborado en esa región. Los hombres llevan cargando los guajolotes que serán el sacrifico del día siguiente en casa del padrino.
Este ruidos, alegre, bailable recorrido se realiza por las calles de todo el pueblo dos veces: la primera cuando las señoras lavan la ropa y la segunda cuando los señores llevan los guajolotes a casa del padrino.
Los cohetes, que son lo mismo que los cuetes, truenan en el cielo cuando la alegre comitiva llega a la casa de la novia. Lo que anuncian los ruidosos cohetones es que la danza ha comenzado.
Al llegar a la casa de los novios, los hombres entregan los lavaderos; las madrinas lavarán la ropa nueva, y entregan una cobija nueva, que será lavada por las tías.

Afuera la banda de chile frito toca el son guerrerense. Las mujeres invitadas bailan y bailan. Los hombres han bailado, entregado los guajolotes, observan el baile y regresan a casa del padrino. El baile regresa de nueva cuenta por las calles principales del pueblo.
Todas las nanas (señoras) o zihuatl (mujeres) portan su traje típico de la región: una falda con muchos colores que representan a la tierra. La blusa es diferente al traje en sí, conocido como Traje de Acateca. La blusa consiste en un huipil totalmente blanco con una blusa blanca abajo. Su nahualt es amplia, amarrada en la cintura con una manta grande.
En otra época las mujeres se casaban con el traje típico, adornado también de collares rojos o de ámbar. El hombre portaba su calzón y su cotón. Hoy, pese a que las nanas (señoras grandes) hacen el esfuerzo de seguir con esta cultura, las jóvenes hoy en día se casan de blanco y el novio porta un traje negro como en las ciudades.
En estas hermosas fiestas del municipio de Zitlala, los señores también siguen llevando el huentle a casa de la novia: llenos de plantan, pan, chile rojo, maíz, frijol, entre otras cosas, que también cargan durante el recorrido alegre cuando alguien del pueblo se va a casar.