En la Sierra llevan dos años de espera para la reconstrucción

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*** Es lenta y deficiente la restauración de los pueblos; SEDATU alega que la inseguridad y difícil acceso retrasan los trabajos

Sierra 2 años de retraso reconstrucción
Bernardo Torres
Reportero/API

Chilpancingo, Guerrero., a 17 de agosto del 2015 (Síntesis de Guerrero).- A menos de un mes que se cumplan dos años del paso de la tormenta tropical “Manuel” y el huracán “Ingrid” por el Estado, la reconstrucción de comunidades en la zona serrana contemplada por el “Plan Nuevo Guerrero” avanza lenta y presenta graves deficiencias estructurales.
En un recorrido por el municipio de Chilpancingo, donde serán reubicadas en su totalidad cinco comunidades, en la mayoría apenas se han preparado los predios y se han comenzado a construir viviendas.
Sin embargo, el poco avance que hay de esta reconstrucción está plagado de deficiencias; como mala calidad del material usado, construcciones en zonas de riesgo, entre otros inconvenientes que los pobladores consideran como un peligro para sus familias.
En el caso de la comunidad de El Fresno, serán reubicadas 350 familias, para lo cual se ha iniciado con la construcción de 12 viviendas, como una primera etapa, aunque hace más de cuatro meses que los trabajos se han detenido, sin que ninguna autoridades les dé una explicación.
En repetidas ocasiones han acudido a la Delegación Federal de la SEDATU, con sede en Chilpancingo en donde ningún funcionario les ha recibido las quejas y mucho menos acuden a supervisar que la construcción se realice de acuerdo a los lineamientos establecidos.
Aquí, ni siquiera ha sido pagado el predio donde se está iniciando la edificación de viviendas y se corre el riesgo que los propios habitantes cancelen el contrato, lo que traería como consecuencia un mayor retraso e incluso problemas legales para la empresa responsable de la obra.
Ante la evidente falta de interés de los tres niveles de gobierno por apresurar los trabajos, las familias que perdieron su patrimonio durante la tormenta, han optado por construir sus hogares con madera de la región.
En la comunidad de San Vicente de este mismo municipio, la situación es peor, el predio se encuentra totalmente abandonado hace varios meses, ahí ni siquiera se ha trazado lo que será la nueva comunidad, incluso los habitantes que se encontraban refugiados en el punto conocido como Coapanguito, tuvieron que regresar a sus hogares, a pesar de estar en zona de alto riesgo.
Con mayor avance se encuentra la reubicación de la comunidad de Azinyahualco, donde se han levantado 15 viviendas de un total de 93, sin embargo el día de ayer (lunes) pobladores manifestaron ante los medios de comunicación una serie de irregularidades en las estructuras recién construidas.
Durante una visita que realizó la subdelegada de SEDATU, Alma Aurora Jiménez Sales mostraron que varias de las casas están mal construidas, el material usado es de mala calidad y no se han respetado los protocolos de seguridad, pues algunas paredes fueron derribadas solo con el viento, así lo hizo constar el comisario de la localidad, Juan Torres Morales.
La funcionaria federal se comprometió a que los desperfectos serán subsanados o de lo contrario les será retirado el contrato a las empresas que nieguen a llevar a cabo las correcciones necesarias.
Justificaciones de Sedatu
Entrevistada durante su visita al predio donde se reubica la comunidad de Azinyahualco, la subdelegada de la Sedatu en Guerrero, Alma Aurora Jiménez Sales, manifestó que el principal factor del retraso en las obras se debe a la inseguridad que priva en el estado, situación que en otro momento fuese expuesta por entonces delegado Jorge Carlos Ramírez Marín.
A este factor se sumaron el mal estado de los caminos, sobre todo en las temporadas de lluvia y problemas entre sindicatos de transportistas que pararon en varias ocasiones las obras, por inconformidades en la entrega de contratos de acarreo de material.
Aseguró que estos inconvenientes han sido superados, mediante la solicitud de seguridad para las constructoras a través de los municipios, el estado y la federación, así como seguridad para los funcionarios que supervisan las obras.
Los pobladores por su parte, dieron un plazo no mayor a 15 días para que las irregularidades sean atendidas y se cambie a la empresa responsable, o de lo contrario emprenderán una serie de acciones con el objetivo de que se concrete la reubicación lo antes posible. (Agencia Periodística de Investigación)

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