*** Solapa Profepa depredación del bosque de Chichihualco, aunque detectó irregularidades en el permiso para tala
*** Ocultan información a ecologistas sobre el tipo de irregularidades detectadas, y mantienen el permiso que resultó ser un millonario negocio familiar encubierto por un diputado
Jonathan Cuevas
Reportero/API
Chilpancingo, Gro., 10 de agosto del 2015 (Síntesis de Guerrero).- Autoridades de gobierno siguen solapando el exterminio de los bosques de Chichihualco a pesar de haber detectado irregularidades en la tala, que supuestamente tendría que ser moderada.
Un grupo de ecologistas, ciudadanos de la cabecera municipal de Leonardo Bravo y ejidatarios, responsabilizaron a las autoridades federales, específicamente a la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), así como a los ejidatarios que han hecho de la tala de bosques un negocio, de lo que les pudiera pasar.
Aunque aclararon que no han recibido amenazas, tienen temor ante una reacción del grupo de ejidatarios respaldados por el diputado local Evencio Romero Sotelo, al denunciar las irregularidades que han cometido para mantener un negocio millonario pero, a costa del daño irreversible que provocan al medio ambiente.
Romero Sotelo del Partido Movimiento Ciudadano, es acusado de alterar documentos a través de sus influencias como legislador, para sostener los permisos de la tala que, al momento y desde 2011, han terminado con 19 mil 437 metros cúbicos de bosque. Esto es una afectación a 540.13 hectáreas de tierra, lo que equivale aproximadamente a una zona territorial similar a la del pueblo de Chichihualco.
Para 2020, la devastación en la zona sería terrible, según consideran algunos ambientalistas, pues se estarían exterminando más de mil hectáreas de bosque, así como la fauna y mantos acuíferos que ahí existen todavía, y que en muchos de los casos alimentan de agua a diversos pueblos del municipio de Leonardo Bravo y su cabecera municipal, e incluso a Chilpancingo, la capital del Estado.
Las afectaciones que han dejado los talamontes aquí, han provocado devastaciones al encontrase con fenómenos naturales extraordinarios, como la tormenta “Manuel” y el huracán “Ingrid” ocurridos en 2013, cuando gran parte del Estado quedó devastada.
En el municipio de Leonardo Bravo, también sufrieron severas afectaciones varias comunidades conjuntas al río Huacapa que baja desde la sierra, cruza por Chilpancingo y dos municipios más, cuya represa, el Cerrito Rico, se desbordó en aquel mes de septiembre del año mencionado.
El grupo de inconformes con el exterminio del bosque, entregó un documento a la Semarnat el día 26 de Marzo del año en curso, donde solicitaba formalmente que se retire el permiso a los talamontes, recibiendo una respuesta apenas el pasado 05 de Agosto, en la que el delegado Martín Vargas Prieto se deslinda del problema.
“Al respecto me permito comunicarle que la autorización de aprovechamiento forestal maderable de referencia, fue expedida en estricto respeto al derecho de petición de los integrantes del Comisariado Ejidal del citado núcleo agrario”; se expone en el documento, porque efectivamente, el ejido fue quien solicitó el permiso para la tala en el año 2011, sin embargo, una parte de los ejidatarios han denunciado que el permiso fue alterado, pues solamente se aprobó la solicitud de tala moderada, “mientras se arreglaba la oficina del ejido”, no por 10 años, como está actualmente, y menos para hacer negocio privado como lo han hecho las familias Bizozo Duque y Duque Marino.
“Resulta improcedente el inicio del procedimiento de revocación o cancelación de la autorización respectiva”, agrega el documento.
Pero aclara: “No obstante, seguramente la delegación estatal de la Profepa, con la denuncia original que recibió, actuará conforme a las atribuciones que le confiere el reglamento interior de esta Secretaría, y realizará la actuación correspondiente, y de encontrar irregularidades en la ejecución del Programa de Manejo Forestal, procederá conforme a derecho”.
El escrito está firmado por el delegado federal de Semarnat, Martín Vargas Prieto.
Ante la misma solicitud, la Profepa realizó una inspección a la zona el día 10 de junio y entregó una respuesta el 16 de Julio del año en curso, donde acepta que fueron detectadas irregularidades pero, ni ha retirado el permiso para tala, ni ha especificado qué tipo de irregularidades detectaron.
“Me refiero a su denuncia recibida mediante oficialía de partes de la oficina representativa de esta delegación en Chilpancingo de los Bravo, Guerrero, que el día 21 de Abril de 2015, en la cual manifiesta su inconformidad en contra del presidente del Comisariado Ejidal, por los siguientes actos, hechos u omisiones, por la provocación de incendios forestales, en diferentes puntos conocidos como “Los Fresnos, Duraznales, Filo de las Cucharas, Las Calaveras, Pedregal del Calitre, Agua de las Tablas, Chacuacos, y Las Trincheras, pertenecientes al ejido de Chichihualco de Leonardo Bravo, Guerrero”, dice el documento que entregaron a los inconformes.
Y agrega: “Al respecto, hago de su conocimiento, personal de inspección y vigilancia adscrito a esta delegación, con fecha 10 de Junio del 2015, realizaron vista de inspección en la zona denunciada. La cual tuvo como resultado: se encontraron irregularidades”.
“Por lo anterior se instauró el procedimiento administrativo correspondiente por parte de la subdelegación jurídica de ésta delegación”, indica, pero al momento, no se ha realizado ninguna sanción de ningún tipo ni se ha frenado la tala. Éste último documento fue firmado por Marisela del Carmen Ruiz Massieu, delegada de Profepa. (Agencia Periodística de Investigación)
