
Por: Rosario García Orozco
Reportera
Chilpancingo, Gro., 17 de julio del 2015 (Síntesis de Guerrero).- Este sábado se graduaron 126 licenciados en educación primaria y educación física de la Escuela Normal Rural «Raúl Isidro Burgos», correspondiente a la generación 2011-2015 que llevó por nombre «Sangre, resistencia y esperanza» y que fue apadrinada por Elena Poniatowska, Héctor Bonilla y Juan Villoro Ruiz, entre otros escritores, cineastas, actores y periodistas.
En acto de clausura de esta generación se llevó a cabo en la explanada central de la escuela, donde también se montó una exposición pictórica con los retratos de los 43 estudiantes desaparecidos tras los hechos violentos de septiembre del año pasado en Iguala.
Elena Poniatowska Amor, periodista y escritora nacida en Francia, autora de «La noche de Tlatelolco», y que a pesar de su origen aristocrático, se ha definido de izquierda; dijo al hacer uso de la palabra que «la gente de un país que sabe leer todo cuestiona», y se dirigió a los egresados: «ustedes enseñan a leer y un país que sabe a leer aprende a reclamar lo que es suyo porque conoce sus deechos».
Se quejó porque México es un país «en manos de la guerra sucia contra el narcotrá, un país que hostiga y maltrata a sus adolescentes, un país despiadado contra los pobres, pero implacable contra los niños».
También dijo que a los normalistas Ayotzinapa «México no les ha dado lo que merecen, a pesar de que están dispuestos a ser maestros bilingües».
Posteriormente, Armando Bartra, maestro de la UNAM, autor de libros como «La utopía posible» y «El hombre de hierro», y escritor de artículos para diferentes medios de comunicación, opinó que «el triunfo del gobierno y de los delincuentes es quitarnos la esperanza y la alegría, si nos quita eso, habrán ganado», por lo que convocó a los recién egresados a continuar su vida ahora profesional con buen ánimo y empeño en lo que emprendan.
El actor Héctor Bonilla, hijo de Rodolfo Bonilla Cortés, fundador de esta escuela, pidió a los nuevos maestros «sean capaces de lograr cambios… emprendan una lucha inteligente, no pierdan la verticalidad y el objetivo puro de los principios, aprovechen las coyunturas que se dan, como la actualidad de Ayotzinapa y aprovechen la efervescencia; la sociedad civil se tiene que unir para abatir la desigualdad que existe en el país».
Por su parte, José Luis Hernández Rivera, director de Ayotzinapa, dijo al dar la bienvenida a los asistentes al inicio el acto de clausura: «El callarse no calma el dolor», y explicó que esta escuela es «cuna de mártires».
El escritor Juan Villoro Ruiz, se refirió a la generación que egresó como «plagada de ausencias» en un país de injusticias, «donde la venganza no es una solución a la injusticia», pero si se deben seguir agrupando para pedir justicia y «mientras no La haya habremos de repetir la palabra que se ha convertido en su sinónimo: Ayotzinapa.
Arturo Miranda Ramírez, autor del libro «Los 43 normalistas que conmocionaron a México», aseguró que mas de 140 estudiantes solicitaron su ingreso a la escuela a pesar de la campaña de desprestigio contra la normal que han orquestado personajes de la política del país y del estado.
Un jóven que egresa a nombre de su generación insistió en responsabilizar del homicidio de 3 de sus compañeros y la desaparición de 43 más, al ex gobernador Ángel Aguirre Rivero, al ex presidente municipal de Iguala, José Luis Abarca y su esposa, María de los Ángeles Pineda; y el subsecretario de seguridad pública, Felipe Flores Velázquez.
Y se quejó porque «muchos se han ido, muchos nos han abandonado; ahora son miles los que ahora nos atacan y nos acusan de los crímenes de lesa humanidad de Iguala».
Al término de la ceremonia, el gobernador Rogelio Ortega Martínez ofreció una comida privada a los padrinos de generación en un salón de fiestas al sur de la ciudad de Chilpancingo.
Asistieron como padrinos de generación los escritores y periodistas Elena Poniatowska Amor, Juan Villoro Ruiz, Luis Hernández Navarro, Martha Lamas, Rafael Barajas Durán, Armando Bartra, así como el cineasta Gabriel Retes Balsareto y el actor Héctor Bonilla.