Coyuca de Benítez a 4 de junio del 2015 (Síntesis de Guerrero).- Aseguran que la infraestructura del Municipio y recursos financieros están siendo desviados a la campaña para favorecer al PRI
En el municipio de Coyuca de Benítez, ubicado en la región Costa Grande de Guerrero, el principal operador político del candidato del PRI a la Alcaldía, Javier Escobar Parra, es el mismísimo alcalde Ramiro Ávila Morales.
Empleados del municipio que han pedido el anonimato denuncian que están siendo presionados para acudir a los actos de campaña del aspirante ante la preocupación que campea en el seno del tricolor coyuquense porque “no levanta simpatías” entre la comunidad.
También revelan que los más cercano al primer edil Ramiro Ávila, sobre quien pesan acusaciones de corrupción y desvío de recursos, amenazan a la base trabajadora con despedirla si los encuentran participando, aún fuera de sus horarios laborales, en actos de campaña de algún candidato que no sea Escobar Parra. Quizás es por eso que a sus eventos siempre llega acompañado de decenas de empleados del Ayuntamiento.
Los trabajadores afirman que ante la poca aceptación que el candidato Escobar Parra tienen entre la ciudadanía, el mismo alcalde Ramiro Ávila es el principal operador político de Escobar al grado de desviar recursos de programas federales.
“He llevado fertilizante y lámina galvanizada a comunidades de la Sierra por órdenes del presidente municipal Ramiro Ávila y se les entrega a los campesinos a cambio de las copias de las credenciales de elector y les piden que no se olviden votar por el PRI. Yo creo que lo hacen para presionar a las personas a que voten por el candidato porque el señor que nadie conoce”, afirmó uno de los denunciantes.

Por eso, hacen un llamado a las autoridades electorales y fiscalizadoras para que pongan atención a las anomalías en las que está incurriendo la administración que encabeza Ramiro Ávila Morales y se finquen responsabilidades.
Al candidato del PRI Javier Escobar y al alcalde Ávila Morales se les han visto en diferentes cafés del puerto de Acapulco sosteniendo reuniones con líderes de los diversos sectores del municipio de Coyuca de Benítez.
Javier Escobar Parra es un profesor y dirigente local del Sindicato Único de Servidores Públicos del Estado de Guerrero (SUSPEG) acusado de cobrar jugosas cantidades por tramitar ante las autoridades educativas cambios de adscripción y por favorecer con plazas docentes a familiares.
Además, se le acusa de desviar recursos para su promoción personal durante su gestión como titular de la Secretaría de Administración y Finanzas del Municipio de Coyuca de Benítez.
Sin carrera política que lo avale, su único mérito para ser candidato fue ser incondicional del alcalde Ramiro Ávila Morales, siendo elegido por el llamado “Dedazo” que actualmente disfrazan de Convención de Delegados pero que en la práctica no es otra cosa que la imposición muy al puro estilo del viejo PRI.
