Los Bazukazos
De Efraín Flores Iglesias
Héctor Astudillo y el desgaste del PRD en el poder
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Desde que arrancó campaña se le ha visto tranquilo y de buen ánimo, aunque ha manifestado que no está confiado, ya que está consciente que ninguna elección se gana tan fácilmente. También acepta que las condiciones son diferentes a las de hace diez años cuando también le tocó abanderar al Partido Revolucionario Institucional (PRI).
A comparación del proceso electoral de 2005, el PRI no gobierna la entidad y gran parte de la sociedad está desencantada por los gobiernos perredistas que encabezaron Zeferino Torreblanca Galindo y Ángel Aguirre Rivero. Y no se diga del pésimo papel del actual gobernador Rogelio Ortega Martínez, quien llegó al poder luego de la caída de Aguirre por los lamentables hechos de Iguala, ocurridos la noche del 26 y la madrugada del 27 de septiembre del año pasado, cuando policías preventivos de ese municipio y pistoleros del grupo criminal “Guerreros Unidos” atacaron y desaparecieron a normalistas de Ayotzinapa.
El escenario parece favorecer a Héctor Astudillo Flores. Y qué bueno que no se echa a la hamaca.
Insisto, el PRD se desgastó en el ejercicio del poder en menos de 10 años. Claro, ese instituto político se niega a dejar el poder y va a pelear con todo para no permitir que el tricolor gane la elección.
Con Zeferino Torreblanca varios personajes del PRD llegaron a ser funcionarios para disfrutar las mieles del poder. Desde luego que algunos perdieron el piso. Se volvieron soberbios y trataron con la punta del pie a los perredistas de base y a la sociedad misma.
Cuando se aproximaba el proceso electoral de 2011, no sabían qué hacer, ya que el PRI se preparaba para recuperar el poder con dos aspirantes fuertes: Ángel Aguirre Rivero y Manuel Añorve Baños.
El tricolor designó como su abanderado a Añorve, lo que provocó el enojo de Aguirre, amagando con no apoyar la campaña de su primo. Pero los perredistas, al no tener gallo fuerte para enfrentar al PRI, decidieron ofrecerle la candidatura al político ometepequense, y éste aceptó inmediatamente.
El priismo se partió en dos. Los aguirristas en alianza con el PRD, PT, Convergencia y el PAN aplastaron en las urnas a Añorve y al PRI.
Al principio todo fue miel sobre hojuelas, pero inmediatamente los aguirristas sacaron el cobre. Les concedieron varios cargos a sus aliados, pero les amarraron las manos para manejar el presupuesto. Los recursos financieros se concentraron en 4 personas: Ángel Aguirre Rivero, Laura del Rocío Herrera de Aguirre, Jorge Silverio Salgado Leyva y Jesús Ernesto Aguirre Gutiérrez.
Los perredistas no protestaron ante tal situación. Prefirieron agacharse para no perder cargos en el gobierno estatal. Solaparon en todo momento los excesos cometidos por Ángel Aguirre y su familia.
Callaron cuando se dio a conocer que en la administración estatal había muchos parientes del gobernador. Y no se diga de los hechos del 12 de diciembre de 2011 cuando 2 normalistas de Ayotzinapa fueron asesinados por elementos policiacos.
Ángel Aguirre descuidó el gobierno para dedicarse de lleno a sus convivios nocturnos, delegando todo el poder político a su sobrino favorito: Jesús Ernesto Aguirre Gutiérrez, a quien también se le hincaron los dirigentes del PRD.
“Todo lo que sube, cae”, reza una máxima popular, y así le ocurrió al gobierno de Ángel Aguirre. El caso Iguala lo tumbó de la gloria. Lo que no pudieron los meteoros “Ingrid” y “Manuel” en septiembre de 2013, el abarcazo sí.
Desde luego que la caída de Ángel Aguirre y el caso Iguala le pegan demasiado al PRD, y eso se reflejará en las urnas el próximo 7 de junio, siempre y cuando los operadores políticos de Héctor Astudillo no canten victoria antes de tiempo.
Hace 10 años algunos integrantes de la campaña de Héctor Astudillo cometieron el grave error de festinar un triunfo que no tenían en las manos. Las consecuencias ya lo sabemos todos: una severa derrota.
Eso lo entendió muy bien Héctor Astudillo. Por eso no se confía y sigue sumando más adeptos a su causa. Le apuesta al voto de la sociedad civil y al trabajo de la estructura de su partido.
“BRONCO” VS FELIPE CALDERÓN
Luego de que el ex presidente Felipe Calderón Hinojosa cuestionara al candidato independiente a la gubernatura de Nuevo León, Jaime Rodríguez Calderón, “El Bronco”, de ser un “fenómeno peligroso”, a quien comparó también con el dirigente máximo del Movimiento Regeneración Nacional, Andrés Manuel López Obrador, y al expresidente de Venezuela, Hugo Chávez, tuvo respuesta inmediata.
“El Bronco” dijo que era muy probable que el ex presidente de la República panista seguía borracho cuando se refirió a él como un peligro para Nuevo León.
Muy a su estilo expresó: “Yo creo que Calderón estaba todavía crudo o pedo, yo no tengo nada que ver con Chávez”. ¡Zas!
El famoso “Bronco” tiene inquietos al PRI y al PAN en Nuevo León. Encuestadoras serias lo ubican como puntero en la contienda por la gubernatura. Puede dar la sorpresa este 7 de junio. ¡Ojo!
ENTRE OTRAS COSAS… Lo que pasa Chilapa no es un asunto menor. En cualquier rato puede ocurrir una tragedia mayor.
El gobernador Rogelio Ortega Martínez le vale un soberano comino que la inseguridad siga disparándose en ese municipio. Su borrachera de poder lo extravía demasiado y le provoca “crudas” de demencia.
No entiende que la guerra entre “Los Rojos” y “Los Ardillos” por el control de la plaza ha ocasionado zozobra en la población. Así sean asesinados actores políticos, pero a Rogelio Ortega lo que importa es seguir pegado a la ubre presupuestal. Lo demás no le interesa.
Urge que en Chilapa alguien ponga orden, aunque sea el gobierno federal.
Comentarios: E-mail:efrain_flores_iglesias@hotmail.com; Facebook: Efraín Flores Iglesias;Twitter:@efiglesias
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