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El Error de Ortega
Fernando Pineda Ménez
Si les digo que le tocó bailar con la más fea es obvio que estoy recurriendo a lugares comunes pero corro ese riesgo porque ya quisiera ver en su lugar al más pintado de los conspicuos críticos haciéndole frente a ese avispero que dejó don Angel . Rogelio Ortega, el Gobernador, ha hecho lo que ha podido y aunque son pocos los logros y difíciles de apreciar cuando se observan con mala leche , ahí va, paso a paso, tranquilizando los ánimos y abriéndole paso a un aterrizaje más o menos decoroso de la encomienda.
La tragedia de Iguala provocó en el estado y en el país una crispación y condiciones de enojo, tristeza, indignación y desconfianza tales que generaron un ambiente hostil en que los detalles más nimios se vuelven obstáculos para el acuerdo. Cierto que la política nace siempre del conflicto pero el diálogo requiere de voluntad y altura de miras. Sin diálogo no hay solución al conflicto, no hay salida. Las medidas de fuerza y excesos, de donde vengan, sólo obstaculizan el acuerdo y Rogelio ha tenido, debe reconocérsele, la claridad suficiente para no recurrir a los aparatos del estado y hacerle caso a los muchos que quisieran mano dura. Abre las puertas de Casa Guerrero, ofrece diálogo, Rosa Icela, su esposa, ha desempeñado su papel muy dignamente.
Pero… siempre el pero. Se le ocurrió al amigo Navarrete, líder nacional perredista, armar un trabuco en Michoacán con la presencia de todos los gallones de su partido. Ahí anduvo Rogelio de invitado de lujo y hasta con aventón en helicóptero y el hecho, que no hubiera tenido mayores consecuencias que admitirlo como un simple error, se convirtió en la piedra de toque para desatar el vendaval puesto que en Morelia también se presentó Beatriz Mogica, la candidata. Error tras error pues el acto era partidista y la presencia de Bety agravó el asunto para Rogelio.
Fue un error y punto. No hay vuelta de hoja pero que de ahí se deriven todas las especulaciones de si ayuda por debajo del agua y con recursos ilícitos los actos de la candidata en Guerrero ya es ir demasiado lejos porque Rogelio es buen académico y buena persona, pero no tonto. Sabe que vive en casa de cristal y cualquier movimiento en falso lo delataría. Nadie puede probar que ha hecho lo que dicen que hace.
Hoy en el PRD y en todos los partidos se discute si ratificarlo o no en el cargo pero sustituirlo sería un remedio peor que la enfermedad, entonces sí quién sabe si no avanzarían los provocadores hasta impedir el desarrollo de la jornada electoral. Si de por sí andamos como andamos, andaríamos peor con otro cambio de gobernador. Cierto que lo de Morelia fue un error, seguramente él mismo lo admite aunque no lo declare, pero de ahí a exponer al estado a una situación caótica, es mucho arriesgue.
Lo curioso es que los diputados que andan más interesados en no ratificar o en hacerle al cuento sean exactamente del mismo partido del que dicen que ayuda a trasmano. No se entiende, a menos que se trate de, ahora sí, intentar obligarlo a que ayude porque ayude, aunque no quiera. Una especie de derecho de piso como el que tan de moda han puesto los bribones de las mafias que nos tienen azorrillados. Parece que quieren decirle: si quieres seguir en el cargo, paga tu cuota.
Sea como sea es inadmisible por no entenderse. Espléndido sería un jalón de orejas del Congreso para que nadie del aparato oficial, tanto del estado como de los municipios se meta en el proceso, pero jugar con fuego como lo hacen algunos diputados con la complacencia de sus dirigentes, me parece ultrapeligroso y….tonto. Se comprende en otros partidos pero no entre los amarillos quienes supuestamente son los compañeros del Gobernador.. Rogelio no es el mejor gobernante pero nadie puede regatearle el mérito de hacerle la lucha para que el desvencijado barco que es Guerrero con tanto golpe no se vaya a pique para contento de ya saben quién.

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