EL Filósofo de Güemez

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filósofo
¡NO SABE A QUÉ HUELEN…!

Por Ramón Durón Ruiz
Que importante es entender que “Preocuparse no se lleva lejos los problemas de mañana, se lleva la paz de HOY”1, si eres sabio dejarás de preocuparte y pasarás a ocuparte en ser feliz… que lo demás llega por añadidura.
Cuánta razón tenía Shakespeare cuando afirmaba: “Estamos hechos de la misma materia de los sueños” y cuando eres capaz de soñar con una vida espectacular y sentir en cada célula de tu cuerpo que tus sueños son tan reales como vigentes, como por arte de magia llega la felicidad a tu vida.
Ser feliz te enseña que la vida tiene muchos caminos, algunos harto intrincados, lo importante es que recuerdes que el más importante, es el camino a tu interior, ahí donde radica tu divinidad.
Tommy Henrich afirmaba que en el beisbol “Atrapar la bola es un placer; saber qué hacer con ella es un trabajo”. Esa es la lección primaria de las abuelas de Güémez, que sepas qué hacer con tu existencia, que hagas que entre tu primer grito y tu último aliento… tu vida sea una obra maestra.
Tu diaria tarea es darte tiempo para entender que mientras otros más poderosos, ricos, sabios, talentosos que tú, ya partieron a rendir cuentas al hogar del Padre, tu formas parte del mayor milagro del mundo… ¡VIVIR!
HOY aparta de tu vida el síndrome de la infelicidad, ese que a veces te lleva a no valorar en su exacta dimensión, las múltiples bendiciones que diariamente el Padre tiene para ti.
Tú y yo formamos parte de una extraordinaria generación: la del merecimiento, en donde lo que somos y lo que tenemos lo hemos ganado a base de trabajo, no hemos sido sobreprotegidos. Por eso hemos aprendido a celebrar la fiesta de la vida, entendiendo que es tanta la sanidad que los químicos de la felicidad y del humor traen a tu sistema inmunológico, en cada una de las millones de células de tu organismo, que amorosamente hace que te conectes con la fuente de tu vida.
Las abuelas de mi tierra afirman que: “Las cosas en la vida son temporales. Si van bien, disfrútalas, porque no son para siempre. Si van mal, no te no te preocupes, porque tampoco pueden durar demasiado”
Recuerda 3 cosas fundamentales:
1.- Que tu cuerpo es un recinto temporal y sagrado que alberga a tu alma.
2.- Que el sentido de tu vida es la felicidad, y
3.- Aprende a amarte, a respetarte, a pensar en grande, y a disfrutar del buen humor, porque tu espíritu no conoce de restricciones.
El viejo Filósofo entiende que el humor sirve para reírse de los problemas, de la adversidad y hasta de uno mismo, reírse de la vida y con la vida, jamás busco agraviar, sino agradar; en la fraseología de El Filósofo de Güémez, afirmo:
“De cada cien personas que leen al Filósofo… cincuenta son la mitad”
“Cuando una mujer cumple setenta años… es porque no puede ocultar que tiene ochenta”
“De cada 100 problemas que tengo… uno es por pendejo y 99 por metiche”
“El dinero no da la felicidad… sobre todo si es poco”
Resulta que el Filósofo fue a la Ciudad de México, se encontraba en la peluquería, en el mismo instante en el que se terminaba de rasurar un candidato, a quien el peluquero dijo:
–– ¿Desea usted que le ponga loción?
–– ¡No! –respondió éste inmediatamente, a la vez que miraba de reojo al Filósofo–, no vaya a ser que mi mujer diga que huelo a congal.
Apenas el peluquero invitaba al Filósofo a que se sentara cuando éste le dice:
–– A mí, después de rasurarme, sí me pone loción, ¡mi vieja no sabe a qué huelen los congales!
1 http://frasesdetodo.com/222

filosofo2006@prodigy.net.mx

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