Por Luis García Arteaga
Reportero
Acapulco, Gro., a 19 de sep. del 2015 (Síntesis de Guerrero).- Jóvenes estudiantes de la Universidad Autónoma de Guerrero, quienes buscan un espacio para continuar con sus estudios superiores, han instalado un campamento sobre la glorieta donde alguna vez fue admirada La Diana Cazadora. Hoy tan solo sus restos quedan.
Cada año los rechazados a cursar estudios superiores en la Universidad Autónoma de Guerrero, llevan a cabo acciones de protesta para exigir a las autoridades universitarias les abran algún espacio. Por lo regular buscan convertirse en médicos.
El año pasado un grupo conservador de arquitectos y supuestos «defensores de la imagen bonita de Acapulco y sus buenas costumbres», lanzaron una campaña publicitaria para exigir el retiro de los manifestantes sin darles solución a sus demandas.
La protesta conservadora tuvo eco entre la autoridad municipal que pertenece al partido Movimiento Ciudadano; el estatal, del partido de la Revolución Democrática y el federal, del Revolucionario Institucional.
Los jóvenes se retiraron, pero los gobiernos decidieron hacer modificaciones al monumento tradicional que se ha convertido en icono de Acapulco: La Diana Cazadora.
En un adefesio, parecido a un gigantesco lavabo de baños públicos, subió varios metros en la altura de una supuesta llave de agua oxidada a La Diana.
Para evitar «que los mugrosos tomen otra vez la Diana», según dijeron los promotores de la estúpida idea, decidieron instalar pequeñas pirámides terminadas en afilada punta. «A ver quién se atreve a poner un campamento ahi», habrían festejado.

De nada sirvió la estupidez convertida en adefesio: los universitarios han improvisado tarimas que han colocado encima de los afilados picos.
Han colocado lonas para resguardarse del sol y la lluvia y, desde el sábado por la mañana, han instalado su campamento y amenazan con no retirarse del lugar hasta que les entreguen espacios para continuar con sus estudios superiores.
¿La Diana? fue escondida su belleza por la Tristemente Célebre Liga de la Decencia pero… de nada ha servido. «Los mugrosos» han regresado.
