El ser humano es un ser gregario por naturaleza, es decir, que está en compañía de otros sin distingo alguno, vamos, está siempre en compañía, es proclive a la sociabilidad, a diferencia de los eremitas ( asceta que vive en soledad) o ermitaños ( persona que vive en una ermita y cuida de ella) quienes, por excepción, buscan la soledad para mejor encontrarse a sí mismos y con la divinidad.
Sin embargo, en este ejercicio de sociabilidad se buscan varios satisfactores que redunden en su beneficio, v.gr.: defensa, seguridad, apoyo, solidaridad, comunidad, intercambio de bienes y servicios, supervivencia, cooperación, y un largo etcétera.
Habida cuenta de lo anterior, dentro de la convivencia, el ser humano, también, ha establecido factores de diferenciación, que tiene la tendencia a hacer distinciones, al encasillamiento a través de elementos notorios que los diferencian a unos de otros, siempre en un afán de supremacía, de exclusividad o simplemente de distinción para honrar a quienes se lo han ganado en beneficio de los demás y que, en algunos muy lamentables casos, es denigrante para el ser humano como en tratándose de guerras, esclavitud, exterminio, así como de la discriminación por razones étnicas, religiosas, políticas, sociales, económicas, y demás.
De esta guisa se han creado los símbolos de tal suerte que se ha llegado al grado de tener una parcela del conocimiento encargada de su estudio como la simbología o simbolismo ( sistema de símbolos que expresan unas creencias) y entendiendo por símbolo al signo figurativo que representa algo abstracto, que es la imagen de una cosa. No confundir con la Semiología que es la “ ciencia que estudia sistemas de signos: códigos, lenguas, señales, entre otras”. Y nosotros le añadiríamos a los signos, los escudos, las banderas y los himnos de los países que los tienen y que honran con especial dedicación.
Es el caso que como cualquier otro pueblo del planeta, nosotros tenemos los símbolos patrios que son la bandera, el himno y el escudo nacionales, tanto es así que su existencia está regulada por una ley ad hoc, ex – profeso. Ello viene a colación porque el día 24 retropróximo se celebró, en todo el país el 197 aniversario de la creación de nuestra bandera nacional la cual ha tenido diversas modificaciones hasta llegar a la actual. Todos sabemos su origen, del sastre José Magdaleno Ocampo que la confeccionó y que la fecha fue un 24 de Febrero pero de 1821, en la actual ciudad de Iguala de la
Independencia, Guerrero.
Es así que como un símbolo que representa la mexicanidad, que nos da identidad, vamos, un sentido de pertenencia a este gran país que es México, a su pueblo, a todos nosotros, en donde compartimos , para bien o para mal, territorio, usos, costumbres, lenguaje, economía, destino, esfuerzos, anhelos y esperanzas, entre otros muchos, es que debemos honrarla, como un símbolo de todo ello y mas, es decir, como algo representativo de nuestra estructura nacional, al margen absoluto de creencias subjetivas que impiden y niegan su respeto y honra, por considerarla solo un trapo (sic) y consideran solo a la divinidad como ser la destinataria de ese respeto y consideración. Me doy.
Asimismo, el también retropróximo día 28 conmemoramos el 493 aniversario luctuoso del tlatoani Cuauhtemoc (en náhuatl no hay acento ortográfico) quien defendió, en contra de los aventureros españoles, la capital del imperio mexica (la Gran Tenochtitlan), que lo había designado tlatoani, a la muerte de Cuitlahuac, muerto por la viruela (enfermedad traída por los europeos a este continente) , quien sucedió a su hermano Moctezuma Xocoyotzin a su muerte por una pedrada recibida en la plaza pública por su entreguismo al conquistador. Fue entonces que tocó a Cuauhtemoc defender a la ciudad sitiada por los invasores y después del asedio de 75 días, con el avasallamiento total de los pueblos indígenas aliados de estos ganapanes, el 13 de Agosto de 1521 cayó tan impresionante capital del imperio mexica.
De esta suerte, tocó a Cuauhtemoc defenderla y al ser derrotado, siendo prisionero del conquistador, fue llevado, torturado, a la expedición punitiva de éste en contra del levantado Cristóbal de Olid, y en un 28 de Febrero pero de 1525, lo asesinó, probablemente en Xicalanco.
De ahí que se le conmemora, como un ejemplo para todos los mexicanos, como un símbolo de la lucha del pueblo por la defensa de su identidad, creencias y honor, como elemento fundamental del mestizaje, del que somos fruto, para bien o para mal.. O usted, patriota lector, ¿ Qué opina?
Por: Rodrigo Juárez Ortiz.