Por: José Nieves Sebastián Pérez.
“No ser amados es una simple desventura; la verdadera desgracia es no amar. Albert Camus.
Quien ama a plenitud, abate su ego, desecha prejuicios, se torna receptivo y sensible y con intensidad predispone su ánimo, para escuchar, comprender, tolerar y respetar a los demás y así crear un ambiente de acuerdo y concordia.
Aquel que ama, exhibe su nobleza y una exquisita generosidad, pero más allá de lo aparente, en su interior el universo de su alma se vigoriza, se expande y se inunda de infinita alegría…Al amar, en efecto, se disfruta de un privilegio excepcional y divino.
Aquellos que viven en el rencor y el odio, son portadores de presagios ominosos que con pasmosa efectividad contagian a otros; el amor, por su parte, es brisa virtuosa y pura que despeja y ahuyenta los nubarrones negativos, para crear optimismo y esperanza.
Vivir en el odio crea un clima adverso, propicia división y conduce a la destrucción y al caos; sólo donde existe amor hay paz interior, se experimenta paz social, prosperidad y éxito para todos…La clave de la vida, del progreso, del bienestar y la evolución está en la práctica del amor.
Al amar, eres un ejemplo que influye, convence, conquista, impulsa a otros a ser mejores y valerse por sí mismos, ¡enciendes un hoguera en el interior de tu alma que te lleva a territorios desconocidos!…Quien ama de forma genuina, cree en Dios, cree en sí mismo, cree en la humanidad y, como consecuencia lógica, crea y transforma…
¡Feliz día del amor y la amistad para todos mis familiares, mis amigos y compañeros de trabajo, a todos mis ex alumnos y alumnos vigentes.