El presidente municipal de Iguala, Erick Catalán Rendón, se hizo bolas durante una rueda de prensa y, en su confusión, confesó que obliga a los empleados del ayuntamiento a aportar, de manera forzada, cantidades de dinero para entregarla a militantes de partidos políticos, como es el caso del Partido Verde Ecologista.
La confesión de partes, que es relevo de pruebas, en este caso del pícaro presidente municipal, ha sido objeto de burlas y condenas en redes sociales.

Además de llamarlo cínico, los internautas se preguntan si acaso en el ayuntamiento de Iguala se privilegian las lealtades compradas a la capacidad para ofrecer un buen servicio público a los ciudadanos.
