Crónica: ¡Qué calvario!, destino doloroso
ABEL SAN ROMÁN ORTIZ
Calvario, colina en los alrededores de Jerusalén, lugar donde Cristo fue crucificado ( Vía crucis: camino de la cruz, destino doloroso ). Calvario es sufrimiento prolongado que sufren seres humanos por diversas causas, graves enfermedades y/o las violentas acciones, además de la extrema pobreza con hambre y hambruna que se padece en regiones terrestres. El verbo transitivo e intransitivo sufrir, tener o padecer un daño o dolor físico o moral.
¡Qué calvario!, relativo al Gólgotha, y a la crucifixión del Mesías. Una cadena de injusticias que se padecen y han padecido de tiempo remoto, traen a colación tesis del filósofo griego Sócrates, maestro de Platón: “Más vale sufrir una injusticia que cometerla”. Víctimas de injusticias aumentan con los sufrimientos. En tiempo remoto, la injusticia que cometió el procurador romano de Judea ( provincia del Sur de Palestina en la época grecorromana ), Poncio Pilatos que “se lavó las manos de la sangre del inocente ( Jesús ), al condenarlo a morir crucificado: “Condemno ibis in crucem”.
La mala pasión de muchedumbre impaciente por ver la crucifixión de Cristo, que se agolpó al Gólgotha, lugar del crimen siniestro, desierto consagrado desde siglos a los suplicios más horribles. Suplicios encadenados en el devenir del mal tiempo de la crueldad. Calvario es martirio, penalidad, amargura, con el sufrimiento de seres humanos, Las amarguras de la vida, con aflicciones sin cuento.
Lo trágico existencial que padecen y han padecido numerosos seres humanos, de lo infausto, funesto, muy desgraciado o terrible de la realidad que vivimos y sufrimos. En literatura, la tragedia, obra dramática en la que intervienen personajes ilustres enfrentados a conflictos provocados por las pasiones humanas y cuyo protagonista se ve conducido a un final trágico. Ya no del género trágico, la trágica realidad que se vive por violentas acciones.
La buena pasión humana, no mala, del filósofo griego Platón que describe demasiado bien la pasión del amor del amor en todas sus fases en su obra Phedro. En tiempo violento, el odio mata el amor.