Que la calidad y la calidez humana, el amor y la ternura estén presentes en sus hogares

sintesis de guerrero
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Por José Nieves Sebastián Pérez

 

En estos tiempos de auge científico y tecnológico que remueven y modifican los modos de vida en la sociedad, al interior de las organizaciones públicas y privadas, se observa una obsesión por elevar la calidad en los sistemas, en los procesos, en los productos y en los servicios; sí, en efecto, son muy importantes, no obstante, considero que por encima de ellos debemos colocar la calidad humana. El sistema educativo, que inicia en la familia y lo continúan todos los demás actores de la educación, tienen pendiente este enorme reto cultural.

Si está ausente en las personas la calidad humana, todas las actividades que realicen, en su mayoría, son sólo apariencia porque no tienen el sustento ético y pronto caen en el engaño y la frustración social.

Definitivamente, es imprescindible la calidad humana en las personas, para que la relación social sea correcta y armónica, para comprendernos, tolerarnos, aceptarnos con nuestras diferencias naturales y para respetarnos, que es clave para lograr la buena vecindad y alcanzar la concordia y la paz tan anhelada actualmente.

Elevar la calidad humana en las personas para nunca olvidar la enorme responsabilidad social que todos tenemos, no obstante las actividades económicas y sociales que desempeñemos. Así, como ejemplos, en el campo de la medicina que la vida humana este primero antes que el beneficio económico y en el ámbito gubernamental se piense y se actúe con acendrado patriotismo para hacer de México una potencia mundial, considerando los enormes recursos que posee y que nuestra gente eleve su cultura, sus ingresos y su bienestar, como lo ha propuesto José Antonio Meade, precandidato a la presidencia del país.

Calidad humana para aliviar el dolor y las necesidades de los niños a quienes les debemos dar una crianza correcta que implica comprensión, respeto, ternura y mucho amor, porque en sus primeros años, como lo afirmó Jaime Torres Bodet, “son susceptibles a todas las dichas y todos los oprobios”, si queremos buenos ciudadanos, aquí hay un gran trabajo que hacer…De igual forma atender con esmero a los ancianos que han dado sus mejores años al país, necesitamos también empoderar a las mujeres para que superen el rezago cultural todavía existente y de forma especial a los compatriotas de capacidades diferentes para mejorar sustancialmente sus condiciones de vida…hago votos porque la calidad y calidez humana, aunadas la ternura y el amor, estén presentes en su hogar en esta Noche buena, con estupendos presagios de prosperidad y felicidad en los años venideros…De corazón y profundo afecto, ¡muchas, muchas felicidades a todos!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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