
Por Luis García Arteaga
Reportero
Acapulco, Gro., a 10 de junio del 2015 (Síntesis de Guerrero).- Las campañas de miedo han dejado secuelas en la elección pasada. Las complicaciones para contar los votos han metido en una jornada durísima a los consejeros de los distritos electorales locales y federales al grado que tendrán que contar voto por voto en mas del noventa por ciento de los paquetes electorales recibidos el domingo pasado.
Funcionarios del Instituto Nacional Electoral y del Instituto Electoral y de Participación Ciudadana de Guerrero, revelaron que el domingo se salvó la elección de milagro. “Muchos funcionarios de casilla nos renunciaron de ultimo momento; tuvimos que conformar las casillas con ciudadanos que se formaban en la fila”, han comentado.
En el distrito federal tres, con cabecera en Zihuatanejo, los representantes del Partido Revolucionario Institucional lograron que los consejeros cuenten el cien por ciento de los paquetes electorales. En el cuatro de Acapulco se contarán otra vez los votos en 479 de las 503 casillas instaladas.

Las causas de tan inusual apertura de paquetes electorales fue la improvisación de los ciudadanos que contaron los votos. “No estaban preparados; a quienes se capacitó renunciaron el mismo dia porque tenían miedo tanto a la violencia de los grupos del crimen organizado como a los que protagonizaron los llamados grupos anti sistémicos, como los llama el gobernador de Guerrero.
¿Por qué se abren tantos paquetes? Hemos preguntado. Uno de los funcionarios del INE ha explicado que los lineamientos aprobados por los diputados federales son nuevos. Ahí se estipula que ante la mínima duda como una cifra borrosa, una equivocación al poner con letra un número o que no sea muy legible el acta se recuenten los votos.

“Los diputados federales modificaron la ley; hay nuevos reglamentos y ante el miedo el domingo pasado muchos funcionarios de casilla fueron improvisados, lo que dejó muchas inconsistencias en las actas”, han comentado consejeros electorales que se preparan para una dura jornada de recuento que podría terminar hasta el domingo próximo.