Acapulco: 67, 989,
Evodio; 66,030,
Terán; 13, 868,
anulados…
huele a
tribunales
Por Luis García Arteaga
Reportero
Acapulco, Gro., a 9 de junio del 2015 (Síntesis de Guerrero).- El Programa de Resultados Electorales Preliminares se ha detenido. En 126 actas de casillas hay inconsistencias. Han sido 388 candidatos no registrados los que fueron votados. Los trece mil 868 votos nulos superan a los siete mil dieciocho votos recibidos, en conjunto, por los “partidos nulos”: Humanista, Encuentro Social y de los Pobres. La alianza PRD-PT le dio tres mil 594. El del Trabajo, solo, aportó siete mil 613 que, sumados a los que le da al PRD, 56 mil 782 le da un total de 67 mil 989 votos que le permiten una ventaja de mil 959 sobre los 66 mil treinta del priísta Marco Antonio Terán. Huele a tribunales.

Evodio Velásquez Aguirre, joven y carismático político perredista venía como puntero en una elección municipal de Acapulco que se le ha complicado. Los cálculos de sus aliados de partido, la mezquindad de sus ex aliados políticos y la deslealtad de otra candidata popular, Abelina López, le han metido en una crisis que pudo eludir evitando la excesiva confianza y no cediendo espacios confiado en sus holgados pronósticos.

El miércoles la autoridad electoral debe dar constancia de mayoría a quien tenga un voto arriba. Evodio recibirá su constancia. El cercano contrincante, aunque no lo ha dicho pues su campaña se destacó por la opacidad, la desaparición de su jefe de prensa, la ausencia de voceros y el secreto absoluto sobre todo lo que hizo o dejó de hacer, permite prever que hoy no concluye la elección de Acapulco: habrá pleito en los tribunales.
El PREP anuncia probables resultados y anota. En las columnas de la derecha, datos interesantes sobre el comportamiento de los electores. Para este caso se anota que 126 actas de casillas instaladas hay inconsistencias. ¿Qué son esas inconsistencias? Que el acta no va pegado fuera del paquete electoral; que los datos anotados por los funcionarios de casilla no coinciden; que están borrosos; que han sido modificados. En este caso los consejeros electorales, de cada uno de los siete distritos locales electorales, deben abrir esos paquetes y contar voto por voto. Eso es tardado, aburrido, metódico y tardado.
Las columnas chiquitas también aportan datos de los partidos políticos. Por ejemplo, podemos llamar partidos nulos al Humanista, Encuentro Social y de los Pobres. ¿Por qué? Porque la cantidad de votos anulados por los ciudadanos, trece mil 868, superan casi dos a uno al total de sufragios recibidos por esas tres agrupaciones en conjunto: siete mil dieciocho votos entre los tres. ¡Qué barbaridad! Ni con la participación del artista Andrés García. Que cambie de representante.
Como en las películas de vaqueros y pieles rojas. Evodio recibió ayuda de sus aliados. Los ciudadanos que votaron por una alianza entre los partidos de la revolución Democrática y del Trabajo le dieron tres mil 594 votos y el del Trabajo, solo, aportó siete mil 613. Una bocanada de oxígeno que lo ha puesto arriba de la contienda. Fueron once mil 207 votos que han llegado en su rescate. Sin ellos habría perdido.
El jefe de prensa de Marco Antonio Terán Porcayo, Caros Ortiz Moreno, se perdió desde la segunda semana de las campañas. Una charla prometida antes del arranque de las hostilidades jamás se concretó. “Por aquí andaba, dicen los camaradas, porque se pintaba de azul la flechita del Whatsaap que marca leído el mensaje; pero jamás respondió las llamadas; como que le daba miedo”.
Tampoco Maco Antonio Terán daba visos de vida. Se le colgaba al cuello, al pantalón o a los brazos al candidato a gobernador. No hizo campaña. Los 66 mil 30 votos que obtuvo confirman que la campaña de Héctor Astudillo lo catapultaron del anonimato cruel a la incrédula popularidad ganadora. ¿Gané?, dicen que expresó. No ha ganado. Lo llevarán a tribunales… a pesar de él.
Evodio Velásquez debe recibir su constancia de mayoría el miércoles. Tiene 67 mil 989 votos que le permiten una ventaja de mil 959 sobre los 66 mil treinta del priísta. La ley dice que debe recibir el papel que le acredita como ganador. Pero la ley ha tumbado candidatos con distancias de 250 mil votos en otros lugares.
En esta elección se rompe un paradigma populachero. El hubiera sí existe. Si Abelina no hubiera instruido a su gente a votar por Zeferino Torreblanca; si Zeferino no hubiera sacdo sus instintos de soberbia, corrupción y falta de decencia; si los Chuchos no hubieran hecho cálculos políticos en beneficio de su cartera; si Evodio hubiera concretado alianzas con Morena y Movimiento Ciudadano, con personajes reales y no de cartón como Alan Argüello o un tal Flores, líder de joyeros tranzas del centro de la ciudad; si Bety no hubiera jalado para abajo a Evodio; si Evodio no se hubiera confiado… no habría necesidad de esperar en el futuro otro hubiera.
¿Qué teme Terán? El prestigiado oncólogo Marco Antonio Terán no creyó ni en él mismo. Hoy tienen la posibilidad de ganar, en la mesa, lo que no hizo en una campaña ausente, vacía, opaca, inexistente. Contrasta con el dinamismo, positividad, juventud y confianza que inspira Evodio Velásquez. El doctor Terán teme le den el triunfo. ¿Qué hubiera pasado si no le animan a ser candidato?
Evodio gana. Los tribunales deciden, será el resumen de una campaña llena de hubieras en manos de un tribunal que, esperemos, sepa conjugar.
