Por: Esteban Valdeolívar S.Preocupación e incertidumbre causa a nuestros connacionales que radican en los Estados Unidos de América, la determinación del gobierno estadounidense de llevar adelante la deportación de miles de mexicanos y guerrerenses que han tenido que migrar en busca de una mejor calidad de vida.Si entendemos que la migración es el proceso mediante el cual los individuos se desplazan de una zona geográfica hacia otra que les ofrece una mejor opción o alternativa especial a su situación, entonces comprendemos el fondo de la migración de nuestros connacionales en los Estados Unidos de América.Se denomina migrante a un individuo que se desplaza de una zona geográfica a otra, situación que conlleva un cambio en las costumbres y un proceso de readaptación a sus nuevas circunstancias.Como lo señalé en una de mis anteriores colaboraciones, la aplicación de los criterios migratorios de los Estado Unidos con México a partir de los años 50’s, son de una política institucional constante, así, con la instrumentación del programa «espalda mojada» o «wet back» fueron deportados 3 millones 500 mil mexicanos, y en los gobiernos de Bill Clinton (demócrata), George W. Bush (republicano) y Barack Obama (demócrata), 870 mil, 2 millones 200 mil y 3 millones de mexicanos fueron expulsados, respectivamente.En días recientes, fueron deportados 139 connacionales que llegaron al aeropuerto de la Ciudad de México, y cito el término deportación, como la acción de expulsión de un país a individuos o grupos de extranjeros, que se puede dar por razones políticas o en estado de inmigración ilegal, sin embargo, algunos medios de comunicacióninsistían en llamarlos repatriados y no lo son, si entendemos que la repatriación es la acción concertada de un gobierno, en este caso el nuestro, para lograr que alguien o algo regrese a su patria, es decir, nuestros compatriotas no regresaron por voluntad propia.La deportación puede afectar a cualquier migrante, indocumentado o legal, e incluso a residentes permanentes legales titulares de una tarjeta de residente o green card, en el caso del país vecino.La salida voluntaria es uno de los derechos que tiene el individuo en proceso de deportación. No es automático, lo tiene que pedir; pero el gobierno le permite salir de los Estados Unidos sin sufrir las consecuencias legales de una orden de deportación. La persona asume la responsabilidad económica de salir en una fecha establecida. Al hacer esto, es posible que pueda regresar con visa en un futuro.Así las cosas, el gobernador de Guerrero, Héctor Astudillo Flores, se ocupa y va un paso adelante con acciones preventivas para los migrantes que regresen a nuestra entidad federativa, instalando el Grupo de Coordinación #SomosMexicanos que brindará atención especial a nuestros paisanos de retorno a México, que converge con las 12 acciones de los #CompromisosXGuerrero.De igual manera, se trasladó al estado de California, donde se reunió con los Cónsules Generales de Los Ángeles, San Diego y Santana, con quienes revisó las condiciones de los guerrerenses en la Costa Oeste, además de reiterar a los migrantes el apoyo y respaldo del Gobierno de Guerrero.Bien por Héctor Asgudillo, a quien tuve la oportunidad de representar y trabajar hace un buen tiempo, con las Federaciones y Clubes de Migrantes Guerrerenses en las ciudades de Chicago, Los Ángeles, Santana, Dallas y Houston. En conclusión, la presencia y vinculo de nuestro gobernante con nuestros connacionales en los Estados Unidos de América, data de muchos años atrás.Como siempre, usted tiene la mejor opinión.