Paristas y ciudadanos desalojan de sedes judiciales a policías

Comparte esta nota
Compartir

*** Se enfrentan a golpes y pedradas tras un intento de los uniformados para recuperar los edificios tomados desde el 11 de marzo
*** En Acapulco los antimotines desalojan a los paristas del Poder Judicial pero éstos se mantienen a las afueras del edificio
*** Chilpancingo: magistrados ingresan a la fuerza a Ciudad Judicial y, resguardados por policías estatales golpean a los paristas
***Reporta en todo el Estado al menos 8 personas heridas y varias más contundidas; de los heridos 6 son policías
Jonathan Cuevas/API
Chilpancingo, Gro.- Policías antimotines del gobierno del Estado ingresaron por la fuerza las instalaciones del Poder Judicial en todas las 16 jurisdicciones donde los trabajadores mantienen plantones para exigir mejoras laborales. En Tixtla e Iguala, ciudadanos que respaldaron a los paristas, confrontaron a los uniformados obligándolos a retirarse de los edificios judiciales.
En Chilpancingo, cuatro magistrados ingresaron por la fuerza a Ciudad Judicial agrediendo y ordenando a policías estatales, agredir a los manifestantes que colocaron una valla humana para evitar el acceso, aunque posteriormente ante la intervención de Derechos Humanos, lograron instalar una mesa de diálogo.
A las 5:30 de la madrugada, grupos de antimotines penetraron las guardias que mantenían los trabajadores paristas del poder judicial, en 16 ciudades de esta entidad.
Las situaciones salieron de control en Acapulco, Tixtla, Chilpancingo e Iguala donde se registraron agresiones entre paristas, policías y hasta ciudadanos que se sumaron a la lucha de los trabajadores del Poder Judicial del Estado, o los magistrados de este poder que golpearon a algunos protestantes.
Acapulco…
En el puerto de Acapulco, cerca de 150 elementos de la Policía Estatal arribaron a las 5:30 de la madrugada a las oficinas del Poder Judicial ubicadas en caleta, que permanecen tomadas desde el 11 de marzo igual que las demás sedes en 16 ciudades de la entidad.
De manera frontal, los uniformados entraron por la fuerza y empujando a los protestantes, violando los candados del acceso principal al edificio.
Los trabajadores se replegaron pero no se retiraron del lugar. De manera preliminar se informó de una persona lesionada, por parte de los manifestantes que no pudieron resistir la agresión policial, al verse superados en número.
Los trabajadores reportaron que dentro del perímetro que resguardaba la Policía del Estado, había quedado una menor de edad que estaba dentro de una camioneta, a la que los gendarmes no dejaron salir hasta dos horas después, configurando con esto el delito de retención ilegal, según afirmaron.
Desde esa hora, los policías se mantuvieron en el inmueble pero los protestantes se negaron a retirar su plantón y, se colocaron frente a los uniformados tan solo unos 3 metros adelante. Con esto, los trabajadores afirmaron que la toma simbólica del edificio judicial continúa y, el movimiento será respaldado por la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación en Guerrero (CETEG).
Dijeron que no darán marcha atrás en su lucha y, responsabilizaron a los magistrados del Poder Judicial del Estado, principalmente a la presidenta Lambertina Galeana Marín y al gobernador del Estado Rogelio Ortega Martínez, de cualquier agresión que puedan recibir en las próximas horas, al igual que las respectivas familias de los trabajadores en paro.
Chilpancingo…
En Chilpancingo la actividad inició a la misma hora que en Acapulco. Aproximadamente 150 policías estatales con traje antimtoín llegaron y se distribuyeron por grupos para ingresar por accesos alternos a la Ciudad Judicial que también está tomada desde hace 29 días.
Los uniformados rompieron los candados que habían colocado los manifestantes en las puertas traseras del edificio y ya adentro del inmueble, colocaron vallas humanas mientras otro grupo de uniformados violaba el candado de la puerta principal, frente a los ojos de los trabajadores paristas a los que les tocó la guardia esta noche.
En todo momento los protestantes evitaron entrar en confrontación y los policías abrieron el edificio y permanecieron de él, evitando también hacer alguna agresión.
A las 11:30 de la mañana fueron citados ahí trabajadores del Poder Judicial y se juntaron unos 30 encabezados por los magistrados Julio Jáuregui Lorenzo, Alberto López Celis, Miguel Barreto Celeño y Vicente Rodríguez Martínez.
Se colocaron en la puerta lateral del edificio donde los manifestantes colocaron una valla humana para evitar el ingreso de sus compañeros y los Magistrados.
Entonces Julio Jáuregui dio la orden a policías antimotines que estaban en el lugar, de que rompieran la valla agrediendo a los paristas, lo que provocó que entre golpes y empujones, magistrados y policías ingresaran por la fuerza.
Durante el forcejeo, los propios magistrados golpearon a las personas que habían formado la valla que, principalmente eran mujeres, lesionando a al menos seis de ellas así como a un hombre, a quienes además les dejaron evidencias de los golpes como moretones o rasguños.
Uno de los magistrados dijo frente a los protestantes que entraría al edificio “por sus huevos”, según denunciaron minutos después los paristas. En tanto, la magistrada María Elena Medina Hernández que había quedado fuera, se burlaba de los trabajadores que habían sido agredidos, y fotografiaba a todos los que estaban en el lugar respaldando a los paristas.
Minutos después llegaron transportistas de CETIG que se habían retirado un par de horas antes de la agresión. Un joven encapuchado que traía una cadena en la mano, se acercó a la magistrada que se burlaba de los agredidos y la encaró, advirtiéndole que si continuaba con esa actitud, las organizaciones en respaldo a los paristas del Tribunal, tendrían que actuar en consecuencia.
Hasta ese lugar llegó Ramón Navarrete Magdaleno, presidente de la Comisión de Defensa de los Derechos Humanos (Coddehum) en Guerrero, quien dialogó con ambas partes (paristas y magistrados), logrando que lejos de seguir con las agresiones, se instalara una mesa de diálogo.
Para ello, los trabajadores que exigen mejoras laborales solicitaron que se volviera a cerrar el edificio aunque los policías antimotines estuvieran dentro, y, en caso de que los titulares del Poder Judicial y del Ejecutivo empezaran a resolver sus demandas, los edificios serían liberados gradualmente.
Aproximadamente a las 13:00 horas inició el diálogo con miras a resolver el conflicto, pero antes, a las nueve de la mañana, el secretario general del Sindicato de Servidores Públicos del Poder Judicial del Estado, Adalberto Valenzo Martínez inició una huelga de hambres en reclamo de que se les resuelva sus demandas que tienen que ver con incremento salarial, seguro de vida, respeto a la carrera judicial y otras mejoras dentro de su ámbito laboral.
Tixtla…
En la ciudad de Tixtla, aproximadamente 40 policías antimotines llegaron para intentaron desalojar a los cerca de 20 trabajadores que estaban de guardia. Durante la madrugada los paristas no pudieron objeción a que los uniformados recuperaran el edificio tomado que es el juzgado mixto de primera instancia del distrito judicial Guerrero.
Sin embargo, cerca de las 9:30 de la mañana arribaron al menos 80 estudiantes de la normal rural de Ayotzinapa hasta el juzgado para recuperar el edificio. A su arribo solicitaron a los policías que se retiraran pacíficamente para evitar alguna confrontación, pero los uniformados no accedieron.
Después de unos minutos los estudiantes empezaron a presionar a los uniformados para que se retiraran, pero ante la negativa de éstos empezaron a empujarlos hacia la salida del lugar, iniciándose así una trifulca.
Los policías eran superados en número por lo que tuvieron que replegarse poco a poco, sin embargo los estudiantes no frenaron la agresión y corretearon a pedradas y golpes a los enviados del gobierno.
Durante ese momento las dos partes se repartieron golpes y pedradas, resultando 6 policías heridos, así como un normalista. Durante la confrontación se escucharon 15 detonaciones; uno de bomba molotov y 14 de disparos de petardos que hicieron los policías.
Finalmente y luego de media hora de confrontación física, los gendarmes fueron obligados a huir de la ciudad mientras normalistas y trabajadores del poder judicial recuperaron el edificio que hasta la tarde de este miércoles continuaba tomado. A unos 10 uniformados les arrebataron sus toletes mientras que a dos les quitaron totalmente el traje antimotin, quedando en poder de los estudiantes.
Iguala…
La ciudad de Iguala no fue la excepción pues, a las 5:30 de la madrugada los policías del Estado entraron por puertas traseras de Ciudad Judicial donde mantienen su plantón desde hace 29 días los trabajadores que luchan por mejores salarios y seguridad para sus familias.
De primer momento los trabajadores tampoco pusieron objeción, pero mantuvieron su plantón y lo reforzaron pese a la presencia policial.
Aproximadamente a las 9:00 de la mañana llegaron hasta el lugar elementos de la Gendarmería Nacional, Ministerios Públicos de la Federación y Policías Ministeriales que exigieron a los paristas abrir la puerta principal para ingresar a hacer “una audiencia”.
Sin embargo los paristas advirtieron que no retirarían el plantón y, tras unos minutos de discusión, un agente federal que no pudo ser identificado, agredió a un trabajador que grababa video de la llegada de policías y agentes federales. Intentaron arrebatarle el celular por grabarlos en la vía pública. Sin embargo, luego de una hora de discusión inútil, los agentes federales se retiraron.
Después del mediodía, el plantón fue reforzado por diversas organizaciones sociales y vecinos de diversas colonias.
Fue entonces que unas 150 personas que respaldaron a los plantonistas rodearon la sede del poder judicial y exigieron a los cerca de 50 uniformados que se retiraran. Ante la negativa, los ciudadanos de Iguala decidieron abrir las puertas por la fuerza para sacar a los uniformados.
Empezaron a lanzarles piedras y los policías respondían de la misma manera, generándose una batalla campal también durante al menos 20 minutos. Enseguida los policías pidieron cesar la agresión y los trabajadores del poder judicial pidieron entrar en diálogo.
Ya estando cara a cara, los ciudadanos igualtecos y paristas del Tribunal Judicial solicitaron a los policías nuevamente que se fueran para evitar más confrontaciones. Les dijeron que ahí no eran bienvenidos y que si se retiraban, no los agredirían más.
Los policías no tuvieron otra opción que abandonar el lugar. Formados salieron del poder judicial con las cabezas agachadas y sus cascos en mano.
Postura de Lambertina…
Por la tarde, la magistrada presidenta del Tribunal de Justicia, Lambertina Galeana se deslindó verbalmente del intento de desalojo a los trabajadores paristas que mantienen plantones en 16 de las 18 jurisdicciones de la entidad, incluso dijo desconocer quién dio la orden de que la Policía Estatal entrara a los respectivos edificios.
Sin embargo, en un comunicado de prensa que entregó su secretario particular a reporteros, se detallaba que por la mañana fueron “recuperadas” al menos 4 sedes del Poder Judicial.
También descalificó a los trabajadores argumentando que no tenían motivos para continuar el paro laboral y, en su comunicado afirmó que se les han hecho ofertas a los trabajadores pero, no han aceptado incrementos salariales del 5 o 10 por ciento.
Entre otras cosas durante su escueta conferencia de prensa, reveló que hay varias actas administrativas ya levantadas contra líderes del movimiento, así como cuatro averiguaciones previas.
Cabe mencionar que los trabajadores han estado denunciando hostigamiento de los titulares del poder judicial y del ejecutivo desde que inició su movimiento por mejoras laborales. En los últimos días les habían enviado policías ministeriales o estatales para intimidarlos o retarlos a la confrontación, quienes incluso los fotografiaban.
Además, al menos en Iguala se pretendían entregar 15 citatorios a los trabajadores paristas, como parte de las averiguaciones previas que se han iniciado en su contra, pero éstos no fueron aceptados.
Mientras los policías del Estado han incluso cortado cartucho contra los trabajadores en paro, éstos han denunciado en diversas ocasiones los abusos de autoridad de que son víctimas por parte de los magistrados y jueces, las intimidaciones que les hacen y el nepotismo y corrupción que se mantiene en el poder judicial de Guerrero, sin embargo su voz intenta ser acallada mientras el gobierno de Rogelio Ortega Martínez respalda las acciones represoras de los magistrados y, el poder legislativo solo observa las agresiones e intimidaciones sin hacer algo al respecto. (Agencia Periodística de Investigación)

Comentarios

comentarios