POR JOSÉ NIEVES SEBASTIÁN PÉREZ
Se contribuye a la paz si el nivel de gobierno correspondiente, dedica tiempo para revisar los cientos o tal vez miles de casos de personas inocentes y otros de delitos menores, que tienen años encarcelados y que por carecer de recursos económicos, no cuentan con asesoría legal para gestionar su liberación. El disfrute de la libertad genera gratitud y una incomparable experiencia de paz. Perdonar es propio de las almas grandes.
Se hace mucho por la paz si los empresarios y los políticos moderan su codicia, que los aparta de los demás, que acentúa su egoísmo y los hace partícipes de las injusticias y los agravios sociales. Es deseable que mejor generen empleos y practiquen el altruismo, es decir, esas acciones generosas que son como el agradable rocío del amanecer, que producen en las personas beneficiadas agradecimiento y fe en la humanidad.
Se construye la paz, desde el rincón más preciado de una sociedad: el hogar. En este espacio maravilloso entrega a tus seres queridos, tu esposa, esposo e hijos, la nobleza de tu ser. En realidad no necesitas mucho, sólo dales parte de tu tiempo, aconséjalos en sus tropiezos, hazlos sentir muy importantes para que eleven su autoestima; regálales ejemplos de vida honrosos e inolvidables, éstos se anidarán en su subconsciente y les darán suficientes razones para vivir bien y siempre hacer lo correcto. Enséñalos a respetar, a no mentir, a no robar, a ser solidarios y a controlar sus emociones. No delegues a otros tu responsabilidad. Cumple la parte que te corresponde. Un buen ciudadano se inicia en el seno familiar.
Es tiempo de ser solidario y amar a la gente. Si tan sólo toman conciencia y actúan diez mil guerrerense, entre empresarios, políticos, organizaciones sociales, profesionistas, intelectuales, artistas y forman brigadas multidisciplinarias que cubran todas las regiones del estado, para organizar a la gente, llevarles empleos, ayudando al que tiene hambre, al que carece de un hogar, a los enfermos, a las personas de capacidades diferentes, aliviarán su angustia y desesperación y se les dará una esperanza de vida. Este es un deseo colectivo forjado en el alma de la mayoría de las personas, si lo alcanzamos estaremos construyendo la paz tan anhelada…hagamos que la nobleza y la generosidad sean los catalizadores positivos, que aceleren la transformación de injusticias, resentimientos y odios internos y externos, en perdón, solidaridad, amor, armonía social y paz.
Se contribuye a la paz, entendiendo que la violencia no puede resolverse con más violencia, de ésta forma se incrementan los agravios y se profundizan sus raíces. Martin Luther King Jr. Expresó al respecto: “La oscuridad no puede expulsar a la oscuridad: sólo la luz puede hacer eso. El odio no puede expulsar al odio: sólo el amor puede hacer eso.” Realicemos muchos actos de amor en favor de la gente.
Hago fervientes votos porque el amor, la comprensión, el perdón y la paz estén en el corazón de todos, para que disfruten intensamente la maravillosa navidad, sean genuinamente felices y que el año venidero, 2016, este plagado de innumerables éxitos para todos. ¡Felices fiestas!
